Mercado de Valores, Francisco Pinto, Gestor de Servicios Patrimoniales, Mercado de Valores. 9 abril

La gestión patrimonial consiste en tres etapas: generación, preservación y sucesión. Históricamente, los inversionistas hacían mayor énfasis en la etapa de generación, donde los clientes por medio de la asesoría bursátil o financiera apuntan a obtener rendimientos positivos sobre sus inversiones. En la actualidad, la segunda y tercera etapa de la gestión patrimonial, han tomado relevancia al mismo nivel. Esto se debe a diversas razones tales como: reformas tributarias, acuerdos de intercambio de información financiera entre países, el COVID-19, movilidad, globalización, inseguridad, entre otras, las cuales pueden afectar de manera negativa el patrimonio generado a través del tiempo.

En ese entendido, los inversionistas requieren incorporar en su estrategia patrimonial soluciones o productos que fortalezcan la preservación y garanticen una sucesión ordenada y eficiente de su patrimonio. Un producto que contribuye a dicha estrategia es el Fideicomiso Testamentario.

¿Qué es y cómo funciona un Fideicomiso Testamentario?

Es un negocio jurídico, donde una persona física o jurídica (Fideicomitente), transfiere bienes o derechos de un patrimonio, para que sea administrado y custodiado por un Fiduciario, el cual, se compromete a llevar a cabo la ejecución de división de los bienes a los Fideicomisarios (beneficiarios), acorde a lo establecido en el contrato del Fideicomiso. Cabe resaltar, que las partes involucradas en un contrato legal de carácter fiduciario son: Fideicomitente, Fiduciario y Fideicomisarios.

¿Cuáles son los beneficios de un Fideicomiso Testamentario?:

  • Es un contrato mercantil, diseñado 100% a la medida.
  • El patrimonio fideicomitido es autónomo; es decir, hay una separación total entre los bienes del Fiduciario y los del Fideicomitente.
  • Los bienes de un Fideicomiso son inembargables.
  • El Fideicomitente sigue teniendo control total sobre los activos en vida.
  • Proceso sucesorio automático, lo que evita procesos mortuales.
  • Es un proceso sucesorio ágil y privado.
  • Tiene libre designación o sustitución de beneficiarios.
  • Evita conflictos familiares de índole legal.

Recomendaciones

Este tipo de estructura patrimonial se debe elaborar conforme a la situación particular de cada cliente, su familia y sus objetivos patrimoniales. Por ende, se recomienda que se analice cada caso particular con un equipo legal y patrimonial capacitado, el cual pueda redactar y estructurar en su totalidad los objetivos sucesorios del Fideicomitente.