Mercado de Valores, Stephanie Vega Gestora Jr. de Negociación. 27 mayo

La pandemia del Covid-19 ha provocado una afectación directa a la economía. La incertidumbre media en las decisiones, especialmente, aquellas relacionadas con el flujo de caja de los hogares y las empresas.

Esta situación se traslada al sistema financiero, a través de los mercados de liquidez (corto plazo), pues ante el futuro incierto los agentes económicos deben mantener parte de su capital con la mayor disponibilidad posible para atender eventualidades no previstas. Esto se refleja en el aumento de 10,2% mensual, durante el mes de abril, en los depósitos de cuenta corriente, instrumento financiero de corto plazo a la mano de toda la población.

El sistema financiero tiene diferentes mecanismos para gestionar la liquidez. Entre ellos se encuentran el Mercado Integrado de Liquidez (MIL), un servicio que provee al BCCR un canal directo con los con lo intermediaros para la ejecución de la política monetaria, y al resto de participantes la posibilidad de acceso a fuentes de financiamiento para administrar su riesgo de liquidez.

Existen otras facilidades por medio de la Bolsa Nacional de Valores mediante las ruedas de negociación REPO y MEDI. Estas transacciones son aquellas mediante las cuales las partes acuerdan la compraventa de títulos valores y su recompra al vencimiento de un plazo y a un precio convenidos. Es una facilidad que durante el año 2019 tuvo negociaciones por $17.190 millones, lo que representa una participación de 53,38% del total en el mercado de valores costarricense.

Los efectos del covid-19 se empezaron a sentir en la segunda semana de marzo. Los rendimientos de las recompras a inicios de este año representaban la referencia más baja de los últimos tres años, colocando el costo en un 2,50% y 4,00% en dólares y colones, respectivamente, con subyacente del sector público. En marzo los rendimientos iniciaron un ajuste al alza hasta colocarlos en 4.10% en dólares y 5,85% en colones.

El BCCR manifestó su preocupación de cómo proveer liquidez incluyéndose como participante de última instancia, con el fin de mantener la estabilidad en los precios y rendimientos.

Hasta ahora el BCCR ha participado en el MEDI con un total de $4,4 millones de dólares. Aunque su participación no ha sido tan utilizada, su presencia podría significar una señal de confianza en el mercado. Los rendimientos se ajustaron a la baja ubicándose en 2,30% y 4,25% en dólares y colones, mostrando un mayor apetito por los inversionistas en alternativas de corto plazo.