El Explicador

¿Por qué pagamos marchamo? ¿De dónde salió y cuánto costaba el primer impuesto al ruedo en 1961?

Explicamos paso a paso qué es el marchamo, cuál es su origen en la ley costarricense y cuánto pagaban los ticos por el permiso de circulación en 1961 y en los años setenta

Es fin de año otra vez, y entre los gastos fijos para cientos de miles de costarricenses, regresa el pago del marchamo.

Este jueves 21 de octubre, los diputados aprobaron en segundo y definitivo debate, el proyecto de ley para reducir el pago del marchamo 2022, con una votación de 32 legisladores a favor y seis en contra.

El proyecto establece una reducción del impuesto a la propiedad de los vehículos que oscila entre el 9% y el 45%, así como una condonación de los marchamos atrasados del 2021 hacia atrás, si la persona paga el marchamo correspondiente al próximo año antes del 1.° de enero.

El poder Ejecutivo, a través del ministro de Hacienda, Elian Villegas, no apoyaba esta reducción, y esperaba que no saliera aprobada en el segundo debate. Ahora, la iniciativa pasará a manos del presidente de la República, Carlos Alvarado, para que lo firme y se convierta en ley, o bien para que decida si le aplica un veto presidencial.

Según Hacienda, si esta iniciativa obtiene luz verde, esto le restaría ¢30.000 millones al fisco.

Pero bueno, lo que nos reúne aquí no es el estira y encoge que hay para la reducción o no del marchamo del 2022, sino el origen de este pago, a la luz de algunas quejas que suele generar. ¿De dónde salió? ¿Qué es exactamente y por qué existe?

¿Qué es exactamente el marchamo?

Es un permiso o derecho de circulación. Mejor dicho, es EL permiso de circulación oficial de Costa Rica, que se identifica en las calles a través de una calcomanía y un papel de circulación que se obtiene al pagarlo, y que se coloca en el parabrisas del vehículo (en la parte interna; así).

Además del marchamo, para circular en el país se necesita la calcomanía de Riteve, que corresponde a la revisión técnica vehicular.

La palabra marchamo, en el diccionario de la Real Academia Española (RAE), significa “una señal o marca que se pone en los fardos o bultos en las aduanas, como prueba de que están despachados o reconocidos”.

Actualmente, para obtener el marchamo o derecho de circulación anual, hay que pagar una tarifa que cambia según el año del modelo del vehículo y su categoría de peso. También hay diferencias si es un vehículo particular, oficial, de transporte, etc.

El marchamo se paga por adelantado. O sea, el marchamo 2022 debe pagarse a finales de 2021. Esto otorga una validez anual que va del 1.° de enero al 31 de diciembre del año que se está pagando.

Generalmente, los ciudadanos tienen dos meses para pagar este derecho sin ser multados: noviembre y diciembre de cada año. El dinero de ese pago se divide en nueve rubros diferentes:

—Impuesto a la propiedad de vehículos

—Seguro obligatorio para vehículos automotores (SOA)

—Aporte al Cosevi

—Impuesto de ventas sobre el Seguro Obligatorio de Automóviles (SOA).

—Infracciones a la Ley de Tránsito

—Estacionómetros

—Impuesto a favor de las municipalidades

—Timbre fauna y timbre scout

—Aresep (Buses y Taxis) Canon de transporte público (CTP) (Buses y Taxis)

Los primeros dos rubros, en negrita, es donde va la mayor parte del pago del marchamo.

El impuesto a la propiedad de vehículos es el único que va a Hacienda (a la Dirección General de Tributación), mientras que el seguro obligatorio de automóviles (SOA) va al Instituto Nacional de Seguros (INS), que es la autoridad que lo administra.

En relación con el SOA, los ingresos que recibe el INS son utilizados en la atención de las lesiones y muerte de personas víctimas de accidentes de tránsito, así como el pago de los gastos que se derivan de su administración, según nos explicó Sídney Viales, subjefe de la Dirección de Seguros Obligatorios del INS.

“El Instituto Nacional de Seguros es el responsable del SOA, siendo este el único rubro a cargo del INS”, indicó Viales. “La importancia que reviste este seguro es que brinda protección a todas las personas conductoras, acompañantes, propietarias de vehículos y peatones, que sufran lesiones o que fallezcan a causa de un accidente de tránsito, hasta por los montos y en las condiciones que normativamente se establecen”, añadió.

Por su parte, Daniel Pelecano, gerente de Impuestos y Legal de la firma Grant Thornton Costa Rica, recordó que la existencia del marchamo y sus diferentes componentes responde a leyes y reglamentos, pero el que se pague todo de una sola vez, puede suponer una solución conveniente para los dueños de vehículos.

“La finalidad fundamental de los tributos es la satisfacción de necesidades públicas, ante lo que debe señalarse que, de modo directo o indirecto, todos y cada uno de los rubros incluidos en el cobro del marchamo procuran cooperar con el cumplimiento de las necesidades públicas”, dijo Pelecano.

El experto agregó que todos los rubros que por medio de distintas leyes se fueron sumando a un único cobro, responden a momentos, necesidades y fines específicos que terminaron creando lo que La Ley de Tránsito define como marchamo. Y que el hecho de que todo converja en un solo pago, es una cuestión pragmática para los ciudadanos.

La gran mayoría de países tienen pagos similares, aunque no necesariamente se fusionan en un solo pago anual. El marchamo debe entenderse como la entrega de placas y matrículas a los vehículos para que estos circulen libremente por el territorio nacional. Algo básico y de práctica común en todo el mundo, y que en Costa Rica se renueva de forma anual.

“Los derechos de circulación, popularmente conocidos como marchamo, considera un conjunto de rubros de distintas instituciones, tales como Ministerio de Hacienda, Instituto Nacional de Seguros, Consejo de Seguridad Vial y otros. La Ley de Tránsito establece que, para la circulación de vehículos automotores en las vías públicas terrestres, se debe cumplir con dos requisitos, siendo uno de ellos el pago del derecho de circulación”, añadió Sídney Viales, del INS.

El origen: ¿de dónde salió el marchamo?

Actualmente, la obligatoriedad del pago del marchamo aparece en el inciso 34 del artículo 235 de la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres (N.° 9078). Pero este pago, o más bien uno similar, tiene su origen en el siglo pasado.

Según dice Daniel Pelecano, de Grant Thornton, una versión distinta de lo que conocemos hoy como marchamo se estableció en 1961, con la Ley del Plan Vial.

En esa ley, en el artículo 11, se indicó la creación de un impuesto de circulación para Costa Rica.

Esto rezaba textualmente la extinta Ley del Plan Vial, disponible en el Sistema Costarricense de Información Jurídica:

Artículo 11.- Créase el Impuesto de Ruedo que deben de pagar todos los vehículos registrados en la Dirección General de Tránsito, el cual se regirá por las siguientes normas:

a) Los vehículos de pasajeros particulares pagarán anualmente de acuerdo con la potencia fiscal de los motores

Menos de 20 caballos fiscales....¢60.00

De 20 a 31 caballos fiscales .....¢90.00

De 32 a más caballos fiscales en adelante pagarán a razón de..........¢4 por cada caballo fiscal

La potencia fiscal queda definida por la siguiente fórmula:

P. F. -0.062 x N x D2

En donde P.F. -Potencia Fiscal en caballos fiscales,

N. Número de cilindros,

D. Diámetro de los pistones en centímetros.

Usando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), dos calculadoras disponibles en Internet, una de El Financiero y otra del sitio web dineroeneltiempo.com, nos pueden ayudar a tener una idea fehaciente de cuánto dinero representarían actualmente esos montos.

Eso sí, ambas herramientas tienen al año 1976 y 1977 como fecha más lejana desde la cual podemos comparar un valor. No obstante, los precios que pagaban los vehículos particulares eran los mismos en los años 70. La Ley de Tránsito de 1973 guardó los mismos valores, pero abandonó la categorización por caballos de fuerza fiscales y la cambió a categoría por pesos, similar a la que tenemos hoy.

Pues bien, este es el equivalente en 2021 del impuesto de rodamiento que pagaron los ticos para vehículos particulares entre el año 1973 y 1977:

De 0 kg hasta 900 kg: ¢60.00 = ¢12.620

De 900 kg hasta 1.500 kg: ¢90.00 = ¢18.930

*De más de 1.500 kg: ¢0,25 por cada kg adicional. O sea que si el vehículo pesaba 2.100 kg, el impuesto era de ¢150 = ¢31.550

(*) en 1961 era ¢4 por cada caballo de fuerza fiscal adicional.

Ojo: Técnicamente, al marchamo que pagamos hoy no se le puede llamar un impuesto, porque, como vimos, es un pago que reúne nueve rubros diferentes. No es un impuesto de rodamiento como tal sino un derecho de circulación.

Fabrice Le Lous

Fabrice Le Lous

Periodista francés radicado en Centroamérica. Becario ICFJ. Exeditor en La Prensa (Nicaragua). Autor del blog El Explicador, un nuevo formato para comprender noticias nacionales e internacionales.