Fabrice Le Lous. Hace 6 días

Una investigación del Washington Post y dos medios europeos reveló este 11 de febrero lo que sería el “golpe de Inteligencia del siglo”. Hablamos de Inteligencia con i mayúscula. Piensen en CIA, M16, GRU, la Guerra Fría, el envenenamiento del doble agente Sergéi Skipal en una banca de Inglaterra, con el químico A-234, en el 2018.

Resumen de la investigación en 4 pasos:

1 --En el último medio siglo; más precisamente entre el final de la Segunda Guerra Mundial y el 2018, veintenas de países adquirieron máquinas criptográficas de avanzada de la empresa suiza Crypto AG, para proteger su información más sensible. Entiéndase secretos militares, de espionaje, estrategias geopolíticas no públicas, you name it.

2 --La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos fue codueña en secreto de Crypto AG entre 1970 y el 2018, y tuvo acceso a cientos de datos que jamás debió conocer de más de 120 países y agencias que pagaban millones de dólares a Crypto para salvaguardar sus datos.

Ojito: La otra dueña de Crypto AG era la Bundesnachrichtendienst (BND), acá el servicio de Inteligencia de Alemania Federal, acá la CIA alemana (en aquel entonces había dos Alemanias, y la actual capital, Berlín, estaba separada por un muro. Para más información, click aquí). Para efectos prácticos y por cercanía, aquí nos enfocaremos más en la CIA, pero tengan en cuenta que la BND también era dueña de Crypto.

Ojito 2.0: Estados Unidos compró Crypto AG en secreto el 4 de junio de 1970, pero entre el final de la Segunda Guerra Mundial y 1970, la CIA y la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense eran amigas de Boris Hagelin y su familia, los fundadores de Crypto. O sea, entre 1951 y el 2018, Estados Unidos tenía la mano puesta sobre el secreto de unos 120 países, enemigos y aliados.

3 --Por más de 50 años, países y agencias pagaron millones para que --sin saberlo-- Estados Unidos leyera todos sus secretos y actuara acorde en todos los niveles: político, económico, comercial, militar. Estados Unidos tenía incluso acceso a secretos de Estado de sus aliados. Todo fue ilegal. Un engaño político con alevosía del más alto nivel. La misma CIA lo llamó “the Intelligence coup of the century” (el golpe de inteligencia del siglo).

4 --En la investigación del Post, no se hace público todo lo que Estados Unidos llegó a saber --por falta de información clara al respecto--, pero Washington tenía acceso a datos ocultos de países como Irán, Irak, Vietnam, Corea del Sur, Libia, México y Nicaragua.

¿Cómo se supo?

Gracias a la filtración de dos documentos por parte de fuentes anónimas a The Washington Post (EE.UU.), al ZDF (Alemania) y a SRF (Suiza).

Este tipo de filtraciones son similares a las de los Panama Papers, WikiLeaks, el escándalo de Watergate, los Vietnam Papers, entre otros.

En este tipo de casos, la filtración se efectúa y los periodistas que trabajan en la investigación tienen algunos meses para armar el rompecabezas y publicarlo. Se comprueba la veracidad de los documentos, se consultan fuentes confiables, se trata de entrevistar a los implicados que estén vivos y se presenta la información de la forma más entendible y clara posible a la audiencia.

Los documentos filtrados son:

--Una rendición de cuentas de 96 páginas del 2004 realizada por el Centro de Estudio de Inteligencia de la CIA al respecto de la operación clandestina.

--Un recuento oral realizado por oficiales de inteligencia de Alemania en el 2008 sobre la operación clandestina.

Los medios no obtuvieron permiso de las fuentes que filtraron los documentos de publicar estos últimos de forma íntegra. El Washington Post solo obtuvo el permiso de publicar algunos extractos.

Acciones puntuales de Estados Unidos y hechos relevantes para entender la operación Crypto

Curamos y sintetizamos +9.000 palabras de texto en 25 bullets para entenderlo en sencillo. You’re welcome.

1 --Washington decidía a quién se le vendían sistemas de encriptamiento de datos. Tenían una lista según la cual algunos países obtenían sistemas viejos o alterados, que le permitirían a Estados Unidos tener la información de vuelta. Esto tenía dos objetivos: impedir que los enemigos de Estados Unidos tuvieran equipos de avanzada para proteger sus datos, y permitir a la Casa Blanca escarbar en todo lo que los enemigos quisieran ocultar.

2 --La misma NSA diseñó modelos o tecnología para las máquinas que Crypto vendía a otros países.

3 --La NSA y la CIA tenían que ver cómo interceptaban los mensajes de estos países de todas formas, pero desencriptar la información se volvía mucho más sencillo.

4 --La CIA y la BND, las dos agencias de Inteligencia dueñas de Crypto, tuvieron varios nombres-código para referirse a la operación. A la empresa Crypto la llaman “Minerva”, y a toda la operación la llamaron “Thesaurus” y después “Rubicon”.

Máquinas de codificación de Boris Hagelin que vendía Crypto.
Máquinas de codificación de Boris Hagelin que vendía Crypto.

5 --La CIA quería espiar a todos: aliados y enemigos, pero la BND no quería vender a los aliados europeos maquinarias alteradas o de menor calidad. Estados Unidos y Alemania tuvieron muchas diferencias en esta parte, pero los estadounidenses ganaron varios pulsos. Los alemanes se sorprendían al ver la facilidad con la que Washington decidía espiar a sus propios países ‘amigos’.

6 --Las empresas Siemens y Motorola fueron añadidas a la parte tecnológica de Crypto. No se sabe a ciencia cierta si estas compañías sabían lo que hacía realmente Crypto, y sus dirigentes se negaron a hablar con el Washington Post.

7 --Para 1975, Crypto, con sede en Zug, Suiza, tenía 250 empleados y generaba $19 millones de la época por año ($90,7 millones actuales). Era la Guerra Fría, el mundo estaba básicamente dividido entre países que apoyaban a Estados Unidos y su modelo capitalista, y países que respaldban a la Unión Soviética, y su modelo comunista. La protección profesional de información secreta era importantísima. Y era un gran negocio.

8 --Estados Unidos dividía su interés para espiar al mundo en tres partes:

A = Unión Soviética

B = Asia

C = El resto del mundo

Para la década de los años 80, Washington tenía acceso a la mitad del bloque C gracias a Crypto. Y si bien la Unión Soviética y China no adquirieron equipos de Crypto (por sospechas bien fundadas, sugiere el Washington Post), la CIA tenía acceso a los intercambios de más de 120 países con los ‘verdaderos’ enemigos.

9 --Entre los principales países sobre los cuales Estados Unidos tenía libre acceso a sus documentos ‘protegidos’ estaban: Arabia Saudí, Irán, Italia, Indonesia, Irak, Libia, Jordania, Argentina, Nicaragua, el Vaticano y Corea del Sur.

10 --En el caso argentino, Estados Unidos tenía acceso a información militar de Buenos Aires durante la guerra de las Islas Malvinas, y se cree que le pasaba los datos al Reino Unido para facilitar sus decisiones en el sangriento episodio de los años 80. En esta guerra murieron 904 personas, hubo 2.432 heridos y miles de argentinos todavía sufren secuelas por el evento.

Los diarios más grandes de Argentina, Clarín y La Nación, ya están escribiendo sobre estos hechos a raíz de la investigación del Washington Post.

11 --En 1986, el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, comprometió toda la operación. El mandatario acusó a Libia por el bombardeo de una discoteca en Berlín Oeste a la que iban soldados estadounidenses. En el atentado murieron dos soldados norteamericanos y una mujer turca. Diez días después del ataque, Reagan comandó un ataque directo contra Libia, donde murió asesinada una de las hijas del dictador libio, Muamar el Gadafi.

Para justificar la venganza, Reagan dijo que Estados Unidos tenía información “directa, precisa, irrefutable” de que Libia era la culpable por la explosión de Berlín. El presidente dijo además que la Embajada de Libia en Berlín Este recibió órdenes para perpetrar el ataque una semana antes de que ocurriera, y que el día mismo del atentado, la embajada reportó el éxito de la misión a Trípoli (capital de Libia).

Su imprudencia dejó claro que Washington tenía acceso a las comunicaciones del bloque soviético y que podía desencriptarlas. Crypto tuvo que enviar a sus vendedores a varias capitales del mundo para calmar a sus clientes. Al final, ningún país se salió del acuerdo (en ese año).

12 --Entre 1950 y los años 2000, más de 120 países usaron los sistemas de protección de datos de Crypto. Esta es la lista garantizada de al menos 62 clientes de Crypto AG que da a conocer el Washington Post:

En América:

Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela.

En Europa:

Austria, Checoslovaquia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Portugal, Rumania, España, Turquía, el Vaticano y Yugoslavia.

En África:

Argelia, Angola, Egipto, Gabón, Ghana, Guinea, Costa de Marfil, Libia, Mauricio, Marruecos, Nigeria, República del Congo, Sudáfrica, Tanzania, Túnez, Zaire y Zimbabue.

En Oriente Medio:

Irán, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Arabia Saudí, Siria y Emiratos Árabes Unidos.

Resto de Asia:

Bangladés, Birmania, India, Indonesia, Japón, Malasia, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur, Tailandia y Vietnam.

Organizaciones mundiales:

Naciones Unidas.

Según la investigación del Washington Post, Suiza, Israel, Suecia y Reino Unido conocían la existencia de la Operación Thesaurus / Rubicon.

13 --Solo los altos administradores de Crypto sabían de los arreglos con la CIA y la BND, pero poco a poco, más personas se incluyeron en el secreto para no comprometer el esquema ilegal.

El éxito de la operación también se vio amenazado en diferentes años porque ingenieros empleados de Crypto sospechaban que la empresa no actuaba libremente. La ingeniera Mengia Caflisch, contratada por Crypto en 1978, descubrió fallas en varios de los principales equipos criptográficos, y los arregló diseñando su propio sistema de encriptado. Estos se vendieron a bancos para que los países continuaran usando los equipos alterados.

En entrevista con el Washington Post, Caflisch dice: “Sabía que había algo raro (en Crypto). Las preguntas no eran bien recibidas”.

14 --En 1982, cuando Argentina estaba convencida de que su equipo Crypto la había traicionado, dándole información militar a las fuerzas británicas durante la guerra de las Malvinas, la empresa envió a su mejor matemático a convencer a los suramericanos de que probablemente los europeos habían logrado descifrar mensajes cifrados con una máquina vieja. Buenos Aires no lo tomó a bien, pero siguió comprando equipos nuevos de Crypto. El matemático es el sueco Kjell-Ove Widman, y no quiso hablar con el Washington Post.

15 --En 1982, un agente de la CIA llamado Richard Schroeder, fuertemente involucrado en la operación, se encargó de recoger cientos de documentos que podrían comprometer la realidad del esquema de espionaje de Estados Unidos, Alemania y Crypto. Los llevó de regreso a las oficinas de la CIA en Langley, Virginia, donde se encuentran actualmente. Hoy, Schroeder es profesor adjunto en la Universidad de Georgetown, y se negó a dar declaraciones al Washington Post. En su biografía de la Universidad, reza: “Tuvo una larga carrera como un oficial de los Servicios Clandestinos de la CIA”.

16 --En la década de los 80, Estados Unidos interceptó más de 19.000 comunicaciones de Irán durante la guerra entre este e Irak. Los espías norteamericanos podían leer entre el 80% y el 90% de los mensajes.

17 --En 1989, el acceso a la lectura de información secreta del Vaticano ayudó a Estados Unidos a cazar, literalmente, al caudillo panameño Manuel Noriega cuando se refugió en la nunciatura apostólica durante la invasión de Panamá.

18 --En 1992, un vendedor de Crypto que viajaba regularmente a Irán fue detenido en Teherán por sospechas de ese país. Según los reportes a los que el Washington Post tuvo acceso, el empleado de Crypto desconocía los vínculos entre la empresa, la CIA y la BND, pero fue muestra de las altas sospechas de Irán.

19 --Después de mediaciones entre Berna (capital de Suiza) y Teherán, tras varios meses, el empleado de Crypto, llamado Hans Bühler, fue liberado. Una vez en su natal Suiza, comenzó a responder preguntas de los medios de comunicación sobre su detención en Irán, apareció en shows de TV y atrajo mucha publicidad sobre el trabajo de Crypto. En 1995, el Baltimore Sun publicó un reportaje sobre la NSA, afirmando que funcionarios de esa agencia estadounidense habían viajado en los años 70 a Zug, ciudad donde se encuentra Crypto, para reunirse con trabajadores de esa empresa. Tanto ojo público sobre Crypto hizo que Argentina, Italia, Arabia Saudí, Egipto e Indonesia rompieran contratos con la compañía.

20 --Después de lo ocurrido, la BND (la CIA alemana) vendió su parte de Crypto a la CIA por $17 millones. Con la Guerra Fría en el pasado y la reunificación de la Alemanias, el país temía que se descubriera el secreto de la exitosa operación de espionaje que compartió con Estados Unidos por tantos años.

21 --La investigación del Washington Post apunta que tras la ruptura con Estados Unidos, Alemania pasó a ser vigilada por Washington. De hecho, según las revelaciones de Edward Snowden en el 2013, la CIA y la NSA no solo consideraban a Alemania como un objetivo de espionaje, sino que vigilaban el teléfono de la canciller Ángela Merkel.

22 --Según la investigación, tras el retiro de Alemania de Crypto, la CIA expandió su colección clandestina de compañías de encripción de datos. Al menos obtuvo el control de dos empresas más.

23 --En los 2000, con la llegada y la expansión de softwares, Crypto perdió importancia, apunta la investigación, y su recaída natural tecnológica fue bien vista por Estados Unidos, que más bien se dedicó a buscar cómo sacarle provecho al alcance global de Google, Microsoft, Verizon y otras empresas locales (podemos pensar en Amazon, aunque el Washington Post no la nombra, desde luego, porque Jeff Bezos es dueño de la megatienda en línea y también del periódico).

24 --En 2017, la base de Crypto, en Zug, Suiza, fue vendida a una compañía de bienes raíces. En el 2018, lo que quedaba de la compañía se dividió y se vendió por separado. El Washington Post lo anota como una movida de encubrimiento por parte de la CIA. De hecho, con la publicación de la investigación, los dueños actuales de Crypto despliegan un mensaje en su sitio web que dice:

“Estamos conscientes de la historia publicada, y es importante destacar que aunque tenemos nombres similares con la empresa descrita, Crypto Internacional es ahora una compañía completamente diferente, sin ninguna relación con Crypto AG”.

Mensaje de Crypto Internacional en su sitio web, tras las revelaciones del Washington Post.
Mensaje de Crypto Internacional en su sitio web, tras las revelaciones del Washington Post.

25 --El Washington Post logró entrevistar a Bobby Ray Inman, director de la NSA entre 1977 y 1981, y subdirector de la CIA entre 1981 y 1982. Sobre este escándalo de Crypto, dijo:

“¿Que si tengo remordimientos? Cero. Era una fuente de comunicaciones valiosa en una parte significativa del mundo, importante para quienes hacen las leyes en Estados Unidos”.

La publicación del Post ha logrado que el Estado de Suiza investigue oficialmente estos hechos, aunque el mismo periódico sugiere que ese país estuvo enterado de todo el esquema desde el comienzo.

Recomendación personal

Lean toda la investigación del WaPo (acrónimo del Washington Post); es fascinante. Para efectos prácticos, en este Explicador destacamos lo más relevante, pero todo comenzó con un hombre llamado Boris Hagelin y otro llamado William Friedman (considerado como el padre de la criptología), y con un acuerdo secreto que se firmó en 1951 en el privado Club Cosmos de Washington DC, que todavía existe.

Si después de leer todo esto quedan con ganas de ver buenos filmes de espías, les recomendamos este top 5 de películas de alto espionaje (las de 007 son buenas y entretenidas, pero ‘naquevé’ con estas):

--The Imitation Game (2014)

--Tinker, Tailor, Soldier, Spy (2011)

--A Most Wanted Man (2014)

--The Spy Who Came in from the Cold (1965)

--The Constant Gardener (2005)

--The Spy (2019, miniserie de Netflix)

Bye.

Fotograma móvil de la película The Imitation Game, sobre la máquina de codificación alemana llamada Enigma.
Fotograma móvil de la película The Imitation Game, sobre la máquina de codificación alemana llamada Enigma.