Fabrice Le Lous. 4 julio
Foto izquierda: La Nación / Alejandro Gamboa Madrigal - Foto derecha: Shutterstock
Foto izquierda: La Nación / Alejandro Gamboa Madrigal - Foto derecha: Shutterstock

Los sindicatos de profesores están en contra de la educación dual para Costa Rica, pero el proyecto fue aprobado en segundo debate por la Asamblea Legislativa el 12 de agosto de 2019, y es ahora Ley de la República. Se trata de un modelo educativo inspirado en Alemania y Suiza que también existe en El Salvador.

La Asociación Nacional de Educadores (ANDE) y la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), son dos sindicatos de docentes que se han declarado en contra de la educación dual, aduciendo que el programa:

--Equivale a una precarización del trabajo.

--Empeorará la educación pública.

--No reconoce el trabajo con salario.

--Amenaza la calidad de la educación técnica.

--Alejará a los jóvenes de las escuelas académicas y volverá más difícil para los docentes completar las lecciones para sacar su salario.

Aquí explicamos qué dice el texto de la ley sobre educación dual más reciente que hay a disposición, y cómo funcionará este plan educativo en Costa Rica para que vos saqués tus propias conclusiones.

Conferencia de prensa de Edgar Mora en la que anunció su renuncia. Foto: La Nación / Jeffrey Zamora.
Conferencia de prensa de Edgar Mora en la que anunció su renuncia. Foto: La Nación / Jeffrey Zamora.
¿Qué es?

Es la Ley de Educación Dual y Formación Técnica Dual.

Lo que busca es que los estudiantes mayores de 15 años que así lo deseen, se matriculen en una modalidad de estudios dual, entendida como una educación que permite a la persona estudiantes formarse en dos ámbitos de aprendizaje: en una “institución de Educación y Formación Técnica Profesional (EFTP)” y en una “empresa o centro de formación para la empleabilidad”, según establece el proyecto de ley.

Una campaña de desinformación sobre la educación dual ha desembocado en manifestaciones de estudiantes en las últimas semanas. Esta imagen es del Guácimo, en Limón. Foto: La Nación / John Durán.
Una campaña de desinformación sobre la educación dual ha desembocado en manifestaciones de estudiantes en las últimas semanas. Esta imagen es del Guácimo, en Limón. Foto: La Nación / John Durán.
¿Desde cuándo hablamos de educación dual en Costa Rica?

Esta iniciativa no es nueva. Desde 2013 hay programas de educación dual en Costa Rica y 635 personas ya se capacitaron y adquirieron conocimientos prácticos entre las aulas y las compañías privadas que les abrieron las puertas.

La administración pasada, con el presidente Luis Guillermo Solís (2014-2018), promovió la educación dual con el expediente 19.019 y el nombre Proyecto de Ley para la Regulación de la Educación o Formación Profesional-Técnica en la Modalidad Dual en Costa Rica. Este proyecto tenía problemas de redacción y no fue aprobado. Por ejemplo, no explicaba bien qué población estudiantil podía hacer parte del programa, ni delimitaba bien las obligaciones de las empresas con los estudiantes.

En los últimos años, la idea de convertir la educación dual en Ley de la República se ha fortalecido (se volvió a presentar un proyecto con el nombre actual y número de expediente actual, se añadió una decena de artículos y se cambiaron algunas reglas por petición de distintos sectores).

En cierta medida, esto se ha dinamizado por la cooperación en educación, ciencia, investigación e innovación entre el Gobierno de Costa Rica y la el de Alemania, promovida durante la administración de Luis Guillermo Solís.

En 2016, de hecho, un equipo técnico alemán liderado por Johanna Wanka, ministra teutona de Educación, visitó el país para asesorar al sistema educativo costarricense.

En Alemania existe un programa de educación dual similar al que se quiere implementar aquí y ha dado buenos resultados (la mitad de estudiantes alemanes usan al menos una vez estos programas para adquirir conocimientos o para entrar al baño laboral desde temprano).

Con esta iniciativa se busca añadir opciones educacionales y de ocupación para jóvenes, y combatir el desempleo juvenil en Costa Rica. La tasa nacional de desempleo ronda el 9%, mientras que la juvenil (entre los 15 y 24 años), cerró el 2018 en 27%.

El Gobierno también pretende que la educación dual aporte a la reactivación económica nacional.

¿Qué propone la educación dual?

Crear programas educativos donde los estudiantes mayores de 15 años aprendan teoría en las aulas y la apliquen en prácticas técnicas y profesionales en empresas públicas o privadas, al tiempo que ganan un reconocimiento económico (administrado por el Instituto Nacional de Aprendizaje).

Una vez terminado el programa dual, que durará tres años, los jóvenes obtendrán un título de práctica profesional que será tomado en cuenta como experiencia profesional cuando estos salgan a buscar nuevos trabajos (esto por acuerdo entre el sector empresarial privado).

Según una encuesta de 2018 de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP), el 72% de las empresas privadas están interesadas en apoyar este programa.

Eso sí: las empresas no podrán llenar sus espacios laborales con jóvenes estudiantes que cobrarán menos dinero del que cobra un empleado formal, pues la cifra de estudiantes no puede superar el 10% de la planilla.

Además, las empresas deben asignar un mentor con experiencia para que acompañe al profesor de educación dual y a los alumnos en su aprendizaje. El vínculo que se crea entre la empresa y el estudiante es un “convenio de matrícula”.

La cantidad de horas laborales del estudiante dependerá del programa educativo y no de la empresa. La duración mínima será del 30% del tiempo del programa y la máxima del 70%.

Sumado a todo esto, el proyecto de ley planea crear una Comisión Asesora y Promotora de la Educación y Formación Técnica Profesional Dual con el fin de promover el programa asesorar a las autoridades competentes en el campo y lograr una articulación entre el sector público y privado. El proyecto de ley se refiere a esa entidad como Comisión Asesora.

Con el nuevo texto, el proyecto de ley garantiza lo siguiente:

--Un aporte económico de las grandes empresas al fondo de becas

Las grandes corporaciones que reciban estudiantes de educación dual para prácticas profesionales deberán aportar ¢120.000 mensuales por estudiante que reciban al fondo de becas para alumnos en esta modalidad, que será administrado por el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA). Este fondo financiará el programa.

Las pequeñas y medianas empresas que reciban estudiantes del programa no pagarán ningún monto al INA.

Todos los estudiantes que integren un plan de educación dual tendrán una beca económica mensual. En la primera versión del proyecto, este era equivalente al 30% del monto vigente de un salario base para un trabajador semicalificado, unos ¢96.000.

Se tiene contemplado que este aporte económico cubra aspectos como el transporte, alimentación, vestimenta, equipo mínimo de protección especial y costo del programa.

También puede haber acuerdos entre el estudiante y la empresa para sumar otros reconocimientos económicos que no tendrán que ser cotizados ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

--Una póliza estudiantil de seguro

Los centros de educación o las empresas formadoras estarán obligadas a adquirir la póliza de seguro respectiva para los aprendices en formación dual. El Instituto Nacional de Seguros (INS) aplicará descuentos a los centros educativos o empresas para la adquisición de estas pólizas.

Estas pólizas serán creadas por el INS y su aplicación quedará sujeta a lo que indique el reglamento que se creará para esta ley.

--Un principio de alternancia

Esto obliga a que todos los programas de formación de educación dual incorporen la práctica profesional desde el inicio de los estudios (anteriormente no establecía un momento específico para la práctica).

San José, octubre de 2015, Colegio Tecnico Profesional de Calle Blancos. Foto: La Nación / Jose Cordero.
San José, octubre de 2015, Colegio Tecnico Profesional de Calle Blancos. Foto: La Nación / Jose Cordero.
¿Qué alumnos estarán en educación dual?

Los que así lo desen. Es opcional; no obligatorio.

En la práctica, el programa se asemeja a lo que ya existe en el INA y en colegios técnicos profesionales, pero la diferencia es que este plan nacional se expandirá a todos los centros educativos públicos y privados que deseen enrolarse en el proyecto.

Tanto alumnos como centros educativos y empresas interesadas se comprometerían a seguir el reglamento especial para la educación dual que sería supervisado por el Ministerio de Educación Pública a través del INA y la mencionada Comisión Asesora.

Los requisitos para alumnos son:

--Pertenecer a colegios técnicos, institutos comunitarios o universidades, así como al INA.

--Tener la primaria aprobada como mínimo.

--Ser mayores de 15 años, excepto cuando los riesgos laborales de la carrera requieran que los alumnos sean mayores de edad.

--La idea es que el programa forme a estudiantes actuales que lo deseen e incentive a jóvenes que desertaron del sistema educativo.

¿La educación dual se hace en otros lados?

Sip, aunque son diferentes realidades socioeconómicas, en Suiza y Alemania existen programas similares y han dado buenos resultados. De hecho, ambos países son ejemplos para vecinos como España.

En Alemania, 21% de las empresas aceptan a estudiantes del programa, y el 68% de los estudiantes que completaron su educación dual son contratados por empresas con salarios de entre 2.300 y 3.000 euros.

En Suiza el 30% de las empresas cooperan y se ayudan del programa de educación dual. Mientras estudian y trabajan, los estudiantes perciben entre 1.000 y 1.500 euros al mes. El 25% de ese dinero es subvencionado por los cantones donde se hacen las prácticas.

Mucho más cerca de Costa Rica, en El Salvador, también existe un programa de educación dual.

En El Salvador, el Instituto Nacional Salvadoreño de Formación Profesional desarrolla desde 1996 el Programa de Formación Inicial en la modalidad Empresa-Centro. Inició como un programa piloto de aprendizaje dual que pasó de 2 a 29 carreras, con participación de 10 centros de formación y alrededor de 2.000 empresas. La duración del plan va de 6 a 24 meses, de los cuales el 70% del tiempo el estudiante va a la empresa y 30% a un centro de formación. La inserción laboral de los egresados es del 89%, según la Organización Internacional del Trabajo.

Listo. Ahora que comience el debate. ¿Este plan tiene el potencial de obtener los resultados que ha tenido en Alemania o Suiza? ¿Creés que es una solución para el alto índice de desempleo juvenil? ¿Estás a favor o en contr de este proyecto?

Compartinos tus argumentos en los comentarios aquí abajo o en redes sociales.