
Solicitar una visa de Estados Unidos siempre genera incertidumbre. En medio del proceso, es común recibir consejos de todo tipo, pero hay uno que definitivamente debe ignorar.
Mentir o encubrir información en su solicitud puede salirle muy caro.
El Departamento de Estado es claro: no existe tolerancia para quienes falsean deliberadamente un hecho relevante o cometen fraude con el fin de obtener una visa.
Si el engaño es detectado, el cónsul negará el visado bajo el artículo 212(a)(6)(C)(i) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA).
La consecuencia es severa: la persona queda vetada de forma permanente para obtener una visa, salvo que el oficial consular le indique que puede optar por un perdón migratorio.
“Esta inelegibilidad es permanente, por lo que cada vez que solicite una visa se le considerará no elegible por este motivo”, advierte la entidad.
Este tipo de sanción no solo aplica durante la solicitud. También puede afectar a quienes ya cuentan con visa y mienten a un oficial migratorio al intentar ingresar a Estados Unidos.
Según la autoridad, un hecho se considera relevante cuando, de haberse conocido la verdad, la persona no habría sido elegible para obtener una visa o ingresar al país.
Decir la verdad no es solo una recomendación: es la única vía segura para evitar un castigo que puede marcar su historial migratorio de por vida.
