
¿Viaja fuera del país en las próximas semanas? De ser así, conviene tener claro un plan de respaldo ante posibles ajustes en su itinerario relacionados con la actual situación del combustible para aviones.
Las tensiones en Oriente Medio han elevado el precio de los combustibles a nivel global, incluyendo el utilizado en la aviación.
A esto se suman preocupaciones en la industria por eventuales presiones en el suministro, lo que podría traducirse en cambios de horario o cancelaciones puntuales en algunos vuelos.
No se trata de una situación en la que los vuelos vayan a cancelarse de forma masiva o que los viajeros queden varados sin opciones. La aviación comercial opera con planificación y reservas de combustible, por lo que lo más probable es que cualquier impacto se refleje en ajustes operativos, más que en interrupciones generalizadas.
Por ello, puede tomar estas sugerencias para intentar blindarse, en caso de alguna eventualidad durante su viaje.
1. Tipo de aerolíneas
Haga un repaso de las aerolíneas con las que compró los boletos aéreos para identificar trayectos de su viaje con más riesgo. Las compañías low cost están más expuestas a afectaciones que las más grandes.
2. Rutas elegidas
Identifique los aeropuertos y ciudades a las que viajará. Si son terminales aéreas secundarias y sitios más pequeños, aumenta el riesgo de cambios inesperados ante algún problema con el combustible. Además, podría ser más difícil conseguir alguna opción de última hora para viajar en caso de necesitarla.
3. Itinerario
Si viaja en varias aerolíneas, deje mayor tiempo entre escalas o llegue con mayor anticipación a la ciudad donde saldrá su vuelo.
4. Revisión de reserva
Siempre pase monitoreando su reserva de vuelo, sobre todo las 48 horas antes de la partida, para que cualquier ajuste no lo tome desprevenido.
5. Plan B
Tenga en mente opciones en caso de alguna cancelación de último minuto o ajuste en el itinerario que no le convenga. Para ello, es importante que identifique otras líneas aéreas que cubren la misma ruta y otros caminos para llegar a su destino.
6. Equipaje
Viajar ligero puede ser una buena estrategia por si debe reaccionar ante cualquier eventualidad.
7. Seguro de viaje
Revise las condiciones de su seguro de viaje para que tenga claridad de lo que podría ayudarle en caso de alguna cancelación de vuelo.
8. Menos vueltas
Evite itinerarios que incluyen varias escalas por cuenta propia, con distintas aerolíneas, aunque sean más económicos.
Mi plan de escape
Les comparto como ejemplo el plan que identifiqué para mi próximo viaje, en junio a Asia desde Europa.
Tramo 1:
Fráncfort (Alemania) - Hong Kong en la aerolínea Lufthansa.
Es una compañía aérea grande, posiblemente con prioridad en suministro de combustible y opera desde un aeropuerto muy importante.
Podría ajustar algún horario, pero es baja la posibilidad de cancelaciones, sobre todo porque tiene una amplia red de socios.
Tramo 2:
Hong Kong - Osaka (Japón) en la aerolínea Hong Kong Express.
La línea aérea no es tan grande y ha tenido altibajos financieros en el pasado; sin embargo, la ruta es muy popular y suelen haber varias opciones al día.
Tramo 3
Tokio (Japón) - Seúl (Corea del Sur) en la aerolínea T’way Air.
Este es el tramo con mayor riesgo, debido a que es una compañía low cost. Un aumento fuerte en el precio de los combustibles podría llevar a ajustes o cancelaciones.
No obstante, es una de las rutas más transitadas de Asia, por lo que existen múltiples alternativas, aunque un boleto de último minuto probablemente tendrá un costo más elevado.
Desde Seúl sale mi vuelo de regreso a Europa, pero el plan es llegar cuatro días antes para conocer la ciudad. Este margen brinda mayor tranquilidad y tiempo de reacción ante cualquier eventualidad.
Tramo 4:
Seúl (Corea del Sur) - Fráncfort (Alemania) en Lufthansa.
Al ser una aerolínea grande, baja el riesgo de una cancelación definitiva.
En un contexto como el actual, viajar no implica cancelar planes, sino hacerlo con mayor previsión.
Tener claro un plan de respaldo, conocer las rutas y elegir bien las conexiones puede marcar la diferencia entre un contratiempo manejable y una experiencia complicada.
La clave no es alarmarse, sino viajar informado y preparado.
