
Un país suramericano atrae cada vez a más costarricenses que buscan explorar fuera de sus fronteras, con un crecimiento en el número de viajeros que resulta difícil de ignorar. Las salidas hacia este destino se triplicaron.
Posiblemente usted ha viajado a ese país o conoce a alguien que lo ha hecho. Incluso, no es extraño encontrarse con fotografías de amigos o familiares disfrutando de sus atractivos en redes sociales.
Se trata de Colombia, un país que sigue entusiasmando a los ticos y que ha experimentado un importante crecimiento como destino para los costarricenses.
Según estadísticas publicadas por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), en el 2025 se registraron 147.150 salidas de costarricenses hacia esa nación suramericana. En el 2019, la cifra era de solo 49.202.
Esto representa un crecimiento del 199,1% en seis años: en otras palabras.
Las cifras del ICT corresponden a datos recopilados por la Dirección General de Migración y Extranjería.
De hecho, las salidas de costarricenses hacia Colombia durante el 2025 representaron el 12,3% del total de viajes registrados hacia el exterior.

¿Por qué Colombia entusiasma a los costarricenses?
Hay varios factores que ayudan a explicar este fenómeno. Uno de ellos es la aparición de tarifas aéreas cada vez más competitivas.
Hace algunos años podía resultar difícil imaginar vuelos a Colombia por menos de $500 o $600, mientras que actualmente es posible encontrar, dependiendo de la temporada y las fechas elegidas, boletos de ida y vuelta por menos de $200.
A esto se suma que Colombia suele ser un destino relativamente accesible para el viajero costarricense, tanto en alojamiento como en alimentación y actividades.
Otro elemento clave es la conectividad aérea. Los costarricenses cuentan con diferentes opciones para llegar al país, tanto en vuelos directos como mediante conexiones, y desde Costa Rica es posible encontrar alternativas para viajar a algunas de sus principales ciudades.
Bogotá, Medellín y Cartagena, por ejemplo, cuentan con conexiones aéreas que facilitan que los costarricenses puedan organizar desde una escapada corta hasta unas vacaciones de varios días.
Y hay otro detalle que no es menor: no existe la barrera del idioma. Para muchos viajeros, poder comunicarse en español desde que llegan al aeropuerto hasta que recorren las calles de una ciudad colombiana hace que el viaje resulte mucho más sencillo.
