
A las siete de la noche, cuando muchos turistas regresan al hotel después de recorrer La Habana Vieja, en Cuba, varias zonas de la ciudad quedan a oscuras.
No es una excepción ni un apagón puntual: es parte de la rutina diaria en un país que atraviesa la peor crisis energética de los últimos años.
En ese contexto, la pregunta no es si Cuba sigue siendo un destino atractivo, sino si este es realmente un buen momento para visitarla.
Su encanto es irrefutable, con la amabilidad de su gente y ese aire de antaño que tanto disfrutan los visitantes. Sin embargo, si planea un viaje a Cuba, conviene pensarlo dos veces.
Resulta tentador pasar unos días en La Habana, sumergirse en la Habana Vieja, caminar por el malecón y tomarse una fotografía en la icónica Plaza José Martí. El viaje también puede parecer de ensueño si incluye disfrutar de las playas en el popular Varadero o dedicar al menos un par de días a lugares como Trinidad, considerada por muchos como la “ciudad postal” del país.

El problema es que Cuba atraviesa una crisis energética profunda, con frecuentes cortes eléctricos debido a la escasez de hidrocarburos y a la dificultad de cubrir la demanda con otras fuentes.
Esto se traduce en sectores que quedan a oscuras durante varias horas del día o la noche, reducción del transporte y, en algunos casos, cierre temporal de negocios.
Aunque los resorts turísticos continúan operando, muchos lo hacen apoyados en generadores eléctricos.
A este panorama se suma que Cuba advirtió recientemente a las aerolíneas de que podría haber escasez de combustible para aviones en los próximos días, lo que aumenta el riesgo de atrasos o ajustes en itinerarios.
No obstante, si mantiene en pie el viaje a la isla, estos ocho consejos pueden ser de utilidad:
1. Elija alojamientos con planta eléctrica. Los hoteles grandes y algunos resorts suelen contar con generadores; confirme antes de reservar.
2. Pregunte directamente por los horarios de apagones. En muchas zonas los cortes pueden durar varias horas al día.
3. Lleve una linterna y una batería externa (power bank). Serán útiles cuando falte la electricidad o el Internet.
4. Descargue mapas y documentos offline —por ejemplo, aplicaciones como Maps.me—. La conexión puede ser inestable incluso en ciudades grandes.
5. Viaje con efectivo suficiente. Los cajeros y los pagos electrónicos pueden fallar durante los cortes de luz.
6. Sea flexible con itinerarios y excursiones. Cambios de horario y cancelaciones pueden ocurrir por falta de combustible o electricidad.
7. Evite conexiones aéreas muy ajustadas. Retrasos o reprogramaciones de vuelos pueden suceder en el contexto actual.
8. Ajuste sus expectativas de confort. Servicios como aire acondicionado, agua caliente o WiFi pueden no estar disponibles todo el tiempo y dependerán del tipo de alojamiento.
