
Priscila Agüero es uno de los nombres que más surge cuando los costarricenses preguntan quién puede asesorarlos para solicitar una visa de Estados Unidos. Algunos la recomiendan con los ojos cerrados; otros no tanto y prefieren sugerir distintos asesores, pero lo cierto es que ella es quien más movimiento genera en un apetecido mercado.
Acumula miles de seguidores: 54.000 en su página de Facebook Tips de Viaja con Pri (Disney y Universal) y 49.000 en Viaja con Pri.
Su página de Instagram alcanza prácticamente los 93.000 seguidores y también tiene presencia en otras redes, como Telegram. Eso le ha permitido explorar otros campos, como los viajes grupales a Europa y Asia.
Pero ¿quién es y cómo llegó a convertirse en una de las asesoras de visas más conocidas del país?
Todo comenzó con la mezcla de dos ingredientes: uno bueno y otro malo. Por un lado, un deseo permanente de emprender y desarrollar su propio negocio; por otro, una deuda gigante que debía saldar, producto de un mal negocio.
Priscila Agüero Hidalgo tiene 42 años y, antes de dedicarse de forma exclusiva a las visas y los viajes, trabajó durante 15 años en el mundo de la banca y las finanzas, pues es economista de profesión.
Sin embargo, desde el 2008 combinaba su trabajo en un banco privado con la asesoría de visas, aunque a pequeña escala.
“No dependía de eso (las visas), sino que trabajaba en banca, empezando desde la atención en cajas hasta llegar a ser gerente de una sucursal”, expresó.

En el 2014, decidió aventurarse en un negocio. No le fue nada bien; de hecho, le fue pésimo. Sin embargo, aquella experiencia la impulsó hacia su vida actual.
Compró en el extranjero dos contenedores cerrados con diversos artículos, es decir, sin conocer con certeza su contenido. Admite que no supo manejar el negocio, lo que la dejó con deudas millonarias.
Fue un caos ingresar la mercancía al país debido a reglas fiscales que desconocía y, posteriormente, también resultó difícil definir los precios de cada artículo.
“La única forma de salir de eso fue meterle más fuerza con las visas y los viajes mientras trabajaba para el banco. Eso me permitió pagar esas deudas durante muchos años. Hace poquito pagué los últimos ¢10.000; me tomó 10 años, pero ya no debo nada”, se sinceró Agüero.
Su pasión por Disney la convirtió en la primera agente autorizada del país y también en un impulso para muchas otras personas que ahora complementan sus ingresos con esa actividad.
En el 2019, ya casada y con dos hijos, renunció al banco para dedicarse por completo a los viajes. El negocio arrancó de forma muy próspera, pero nueve meses después, a inicios del 2020, todo se congeló debido a la pandemia de covid-19, incluidos sus ingresos.
Países cerrados, viajes prohibidos y otorgamientos de visas suspendidos: de pronto prácticamente no entraba un solo colón a sus cuentas bancarias.
“Empecé a hacer unos jabones que, al presionarlos, salían en forma de Mickey Mouse. Entonces, vendíamos jabones y, con un amigo en Estados Unidos, hacía transmisiones en vivo desde las tiendas. La gente hacía pedidos y él realizaba las compras porque nadie podía viajar”, contó.
Cuando a mediados del 2020 volvió a ser posible salir del país, Agüero empezó a visitar Disney nuevamente para mostrar la experiencia desde la perspectiva de la pandemia.
Aunque la Embajada de Estados Unidos en San José seguía cerrada, las solicitudes de visa podían tramitarse. Entonces, mediante sus redes sociales, Agüero comenzó a motivar a las personas para que contrataran sus asesorías.
Una vez superada la pandemia, Agüero asegura que muchos ticos se lanzaron a viajar para cumplir sus sueños.
Calcula que desde entonces ha realizado unos 30 viajes grupales a diferentes destinos. Además, asesora con la visa y eTA de Canadá y continúa ofreciendo servicios relacionados con Disney.

