Jairo Villegas S.. 18 octubre
Ricardo Silesky en la Acrópolis, en Grecia.
Ricardo Silesky en la Acrópolis, en Grecia.

Organizar un viaje al exterior no es tan sencillo, sobre todo porque una de las tareas más delicadas es definir la cantidad de dinero que necesitaremos.

Un error en este punto nos puede llevar a pasar un mal momento, lleno de angustia y zozobra.

Por eso, esta nota le da una serie de sugerencias para que pueda viajar por su cuenta.

Lo primero que debe hacer es ahorrar. No es buena idea endeudarse por un viaje, debido a los intereses que debe pagar.

Si tiene un plan de ahorro, puede disfrutar con mayor tranquilidad y tener un presupuesto acorde con lo que desea. También, le da claridad para definir las actividades que podrá realizar en el periplo.

(Video) ¿Cómo hacer un presupuesto de viaje?

José Pablo Enamorado, ejecutivo de Productos de Captación de Grupo Mutual, divide el presupuesto familiar en dos rubros: gastos obligatorios y gastos no obligatorios.

“El gasto obligatorio es aquel que si no cancelo, tengo un prejuicio, por ejemplo, si no pago la electricidad, la cortan. Todo aquello que me gustaría tener y lo necesite, pero implique un gasto adicional y tiene la posibilidad de postergarse, es un gasto innecesario. Uno debe preguntarse, ¿qué sucede si no gasto en esto?”, explica Enamorado.

Ricardo Silesky en Petra, Jordania.
Ricardo Silesky en Petra, Jordania.

De esta forma, si desea emprender un viaje a un destino soñado es posible que deba ser austero durante semanas o meses en algunos rubros de su presupuesto.

De hecho, Enamorado sugiere tener un ahorro programado, de ¢20.000 al mes. En dos años, dispondrá de ¢538.903, incluidos ¢58.903 por concepto de intereses. Eso equivale a unos $900.

Una vez que sepa cuánto dinero puede disponer para el paseo, viene la elección del país o los países a los que quiera ir.

El costarricense Ricardo Silesky es un fiebre viajero que comparte sus experiencias en la página de Facebook Boleto para viajar. En su pasaporte aparecen los sellos de 23 naciones visitadas, sobre todo en los últimos cuatro años.

Su primera sugerencia es definir qué tipo de viajero quiere ser, si opta por ser mochilero con tal de ahorrar todo lo que pueda, estar en un estatus medio o emprender una aventura de lujo.

Ricardo Silesky en Pompeya, Nápoles.
Ricardo Silesky en Pompeya, Nápoles.

A esto le debe sumar si lo hará por cuenta propia o comprando todo en una agencia de viajes, pues puede haber una diferencia de precio.

“Después, creo que es bueno que tenga un orden. En mi caso, siempre inicio con el presupuesto de tiquetes aéreos, incluidos los vuelos internos como cuando se viaja a Europa, ya que suele ser lo más costoso. Luego, los hoteles, transporte, comida y las atracciones por visitar”.

¿Cuál es la ventaja de hacer lo mismo que Ricardo? Al sumar todo, usted sabrá la cantidad de dinero que debe pagar y así determina si lo que tiene ahorrado es suficiente.

Si no le alcanza, puede empezar a desistir de algunos puntos, como por ejemplo, elimina alguna atracción o busca un hotel u hostel más barato, hasta alcanzar un punto de equilibrio.

De hecho, José Pablo Enamorado dice que al proyectar los gastos en que se incurrirá en el viaje, le permitirá saber con exactitud cuánto dinero ahorrar previamente.

“A veces creemos que debemos tener todo el dinero para algo, pero no. El ahorro es el medio para lograr el objetivo. Quien tiene un ahorro, está en ventaja competitiva sobre quien no lo tiene”, destacó Enamorado.

Ricardo Silesky en el Coliseo, en Roma.
Ricardo Silesky en el Coliseo, en Roma.

Otra recomendación es que defina una agenda diaria durante el viaje, pues así sabrá con exactitud los sitios que visitará. Esto le permitirá conocer cuánto gastará en transportes o en entradas a museos, por ejemplo.

Antes del viaje, no olvide verificar si es necesario tener visa para ingresar al país al que va, pues algunas podrían ser caras y engorrosas.

Una duda que puede surgir al elaborar el presupuesto de viaje es cuánto vale el traslado del aeropuerto a la ciudad y cuál es el precio de la comida.

“La forma de saberlo es leyendo, leyendo y leyendo. En Internet hay múltiples blogs, notas o videos que puede ayudar a darse cuenta la cantidad de dinero que se gasta en transporte y alimentación. De paso, pueden visitar páginas o usar aplicaciones como Tripadvisor, pues ahí otros viajeros dan sus sugerencias sobre buenos lugares para comer, que no sean caros”, afirma Ricardo.

Hay algunas ciudades en las que se puede comprar un tiquete de transporte público por 24 horas, tres días o una semana, lo que le permite ahorrar. Por lo general, se pueden utilizar en metro, tranvía y autobuses.

En cuanto a la alimentación, Ricardo da un tip: “Si están en un hotel con desayuno, coman bastante y a lo mejor en el almuerzo les baste algo pequeño, como unas galletas o un sándwich, así ahorran dinero y tiempo”.

Antes de emprender un viaje y descubrir nuevas culturas, aparte también algo de dinero para imprevistos. ¿Cuánto? Depende del país o los países a los que vaya, pues algunos son más caros que otros.

“Es bueno llevar algo extra por un imprevisto, los cuales pueden pasar en cualquier momento, por ejemplo, una huelga en el transporte público que me obligue a tomar un taxi y por ende a gastar de más. En ese sentido, en mi caso siempre ando una tarjeta de crédito para usar solamente en caso de emergencia”, indicó.

Ricardo puntualiza que un grave error que cometen algunos turistas es incurrir en gastos que no estaban contemplados en el presupuesto original, como por ejemplo, ir a un concierto de último minuto, excederse al comprar ropa o recurrir a taxis.

“Simplemente, no se debe gastar lo que no esté incluido en el presupuesto, así de fácil. Lo que sí se podría hacer es reducir gastos en la marcha, lo que le da un colchón para cualquier eventualidad que no desajuste el plan”.

“Por ejemplo, dígamos que nuestro presupuesto de comida son $10, pero en un almuerzo me comí solo un sándwich que me costó $5, entonces me sobran $5 que aliviarán el presupuesto”, asevera Ricardo.

Otra fórmula es caminar un poco más, pues así conoce y ahorra en pasajes.

El tico Ricardo Silesky en el Big Ben, en Londres.
El tico Ricardo Silesky en el Big Ben, en Londres.

No significa que para viajar no tenga derecho a probar deliciosos platillos típicos. La gastronomía es parte de la aventura; por eso, un lujo al día no estaría nada mal, sobre todo en algún restaurante muy acogedor.

A muchos viajeros les encanta traer recuerdos de los sitios a donde van, como artesanías, por eso, también puede destinar algo del presupuesto a ello.

Otra recomendación es contar con un seguro de viajes, por si le sucede algún accidente o es víctima de un robo.

Por lo general, pagar por gastos médicos en el exterior puede resultar muy oneroso y lo mejor es no jugarse el chance.