
La posibilidad de aumentar el monto de la pensión tras recibir un sueldo de diputado tiene varios antecedentes en la Asamblea Legislativa.
En el pasado reciente, la exdiputada del Partido Acción Ciudadana (PAC) Nidia González aprovechó el portillo del “mejor último salario” para disparar su pensión de ¢300.000 a ¢1,9 millones por mes (que era el sueldo que tenía al momento de dejar la Asamblea).
González tuvo que dejar el Congreso en junio del 2007, luego de quebrantar un acuerdo de su partido para no legislar en beneficio propio.
Un año antes de que González fuera diputada, el congresista del Movimiento Libertario Carlos Salas dejó su lugar a su hermano Francisco Salas, para que fuera diputado por menos de dos meses.
El 14 de febrero del 2006 el gemelo de Salas asumió como diputado, el tiempo justo para recibir un par de salarios y poder ajustar su pensión.
Esta práctica motivó a la Junta de Pensiones del Magisterio Nacional y a la Dirección Nacional de Pensiones para establecer, mediante acuerdos apoyados en sentencias emitidas por la Sala IV, que solo se reconocen salarios provenientes de actividades relacionadas directamente con la docencia para hacer ajustes en los montos.