Basta con darse una vuelta por cualquier tienda de productos de belleza para descubrir la cantidad de nuevos geles, cremas y lociones que prometen borrar del rostro cualquier vestigio de arrugas y prevenir las que aún no se asoman. ¿Será cierto que ya todo está dicho? Quizá no...
1) Incluso dentro del carro, usted puede ser víctima de los rayos solares que provocan arrugas prematuras. Por eso, quienes pasan muchas horas al día recibiendo luz solar (también en días no soleados) a través de la ventana de su vehículo, debe protegerse con un bloqueador solar de amplio espectro.

2) Si desea anticiparse y descubrir cuál será su patrón de arrugas, observe a sus padres y abuelos. Hay un componente genético en las arrugas, de modo que nuestros ancestros pueden darnos algunas pistas sobre lo temprano (o tarde) que estas aparecerán, las áreas donde saldrán primero (cara, cuello o pecho) y la profundidad de los surcos.
3) Dormir siempre sobre el mismo lado de la cara puede favorecer la formación de arrugas porque, conforme se envejece, la piel pierde colágeno y, por ende, la capacidad de restaurar velozmente la presión ejercida sobre un área específica del rostro, por ejemplo, contra la almohada.
4) Algunas líneas de expresión, sobre todo en la frente, podrían sugerir que la persona tiene algún problema de la vista. Por eso, vale la pena acudir al oftalmólogo para que corrija cualquier eventual limitación y esto contribuya a reducir los esfuerzos inconscientes que algunos hacen para ver mejor, como lo es, por ejemplo, fruncir repetidamente el ceño.
5) Las frutas y las verduras de colores vivos son sumamente saludables… incluso para evitar las arrugas. Las fresas, los arándanos, el brócoli y la espinaca poseen antioxidantes que le ayudan a la piel a combatir los daños ambientales.
6) Mantenerse bien hidratado es indispensable, no solo porque el organismo requiere suficiente agua para su adecuado funcionamiento, sino porque su ausencia hace que las arrugas de la piel se acentúen más.
7) Las personas más expresivas suelen ser las que más arrugas tienen. Sin importar la edad o la herencia, las primeras arrugas que aparecen en la cara son aquellas que se forman por repetir la misma expresión facial.
