En América del Norte una persona tenía en 1900 una esperanza de vida de 45 años, pero, 110 años más tarde, esa cifra era de 78 años.
La OPS destaca que las diferencias entre el norte y el sur del continente se van reduciendo, pero aún subsisten enormes distancias entre países vecinos de América Latina, por lo que región sigue siendo la más desigual del planeta. Por ejemplo, un chileno tiene una esperanza de vida de 79,2 años, mientras que la de un boliviano es de 66,8 años.
“Esas diferencias también se reproducen dentro de los países”, resalta el informe. La migración, la urbanización y el envejecimiento de la población marcaron el paso del siglo en la región. En América del Norte, el 82% de la población vive en ciudades, en América Latina, el 79%. Son las tasas de urbanización más elevadas del mundo.