
La familia del periodista inglés Michael Dixon, desaparecido en playa Tamarindo, Guanacaste, el 18 de octubre del año pasado, clama por ayuda a la presidenta Laura Chinchilla para extender las pesquisas.
“Presidenta Chinchilla, necesitamos su ayuda para saber qué le pasó a mi hermano. Por favor, demuéstrenos que usted sí tiene interés en las personas que visitan su bello país”, dice una nota enviada a la redacción de este diario por parte de Dave Dixon.
El comunicador estaba hospedado en el hotel Villas Macondo el día de su desaparición.
“¿Cómo puede una persona simplemente desaparecer sin rastro alguno, y sin que a nadie le importe, más que a su familia y amigos? Él es un ciudadano británico, un ciudadano de la Unión Europea y un periodista”, señalaron en la nota Lynn y Hubert Dixon, padres del desaparecido.
De visita. La familia de Dixon vendrá al país el lunes en busca de que Chinchilla solicite ayuda a la Policía Internacional (Interpol) para dar con el rastro del comunicador de 34 años de edad.
En mayo de este año, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) anunció un último recorrido por playa Tamarindo en busca de señales de Dixon sin resultados positivos a la fecha.
El lunes y martes, los familiares de Dixon esperan reunirse con el cónsul de la embajada británica en el país, Scott Simpson, y con autoridades del OIJ.
En su petición de ayuda, la familia Dixon pone en duda la seguridad de los turistas en nuestro país, situación que fue desmentida ayer por el ministro de Turismo, Carlos Ricardo Benavides.
“ El dolor de no encontrar a su familiar puede generar una imagen distorsionada. Este no es un país peligroso para las personas extranjeras”, dijo el jerarca.