San José. Costa Rica es poco competitiva en el sector textil respecto a otros países de la región. Los altos costos de producción, y la ausencia de incentivos, fomenta que las empresas huyan del país.
En Nicaragua, por ejemplo, el régimen de zona franca seguirá después del 2009 mientras que en Costa Rica finaliza en ese año.
Además el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos aumentó la cuota textil a los países centroamericanos.
Esto explica porque en los últimos cinco años, 53 firmas textiles han dejado el país.
Estas son conclusiones de una investigación de la Asociación Ser vicios de Promoción Laboral (Aseprola) presentada esta semana.
Aseprola es una organización no gubernamental que promociona derechos laborales en Centroamérica en el sector privado industrial así como el de servicios y el agroindustrial.
La salida de las 53 textileras entre el 2001 y el 2005, dejó sin empleo a 15.000 personas pues las compañías optaron por países cuyas condiciones les resultaran más atractivas, explicó el director de Aseprola.
Costa Rica, por ejemplo, es en materia de salarios menos llamativa que sus vecinos explicó Salazar.
Salarios. En Nicaragua, el salario mínimo mensual de un obrero no calificado es de $72, en El Salvador $151, en Guatemala $165 y en Hon duras $154. En Costa Rica es cerca no a $240.
El decano del Incae Business School, Arturo Condo, señaló que Costa Rica no solo es más cara salarialmente sino que carece de capacidad instalada para atender desde la obtención de telas hasta el diseño de las prendas, incluyendo envío.
Donde el país aún compite bien, afirma Condo, es en áreas de confección textil especializada y de mucho valor agregado.
Citó, como ejemplo, la producción de trajes ejecutivos donde la mano de obra "podrá ser más cara pero importa su calidad".
El presidente de la Cámara de Textiles Costarricense (Cateco) , José Berliavsky, señaló que si bien los salarios en Costa Rica quizás sean más altos la productividad la boral y su calidad de es mayor.
"Empresas como Jockey, Sara Lee, Hilos AYE y Compañía Textil Centroamericana, Calcesa y Bor- Kar son firmas que seguirán muy competitivas siempre y cuando pa se el TLC con Estados Unidos" dijo Berliavsky.
No obstante, Salazar afirma que la contracción del sector textil obo dece más decisiones comerciales de las grandes firmas transnacionales que la vigencia o no del TLC.
Las empresas valoran nivel de infraestructura, salarios, estabilidad política, niveles de corrupción, costos de producción y capacidad instalada antes de invertir.
"Por eso países como China, In dia, Jordania y Cambodia son tan atractivos para grandes marcas como GAP, Nike y otras" concluyó.
Costa Rica, además, carece de condiciones instaladas para ofrecer a los inversores textiles un "paquete completo" en producción.
Este abarca el proceso textil y de corte, así como la confección, diseño e incluso envío de las prendas
