Archivo

Ay Nicaragua, Nicaragüita...

Allí conocí a gente humilde, sin dobles caras, capaz de enormes sacrificios

EscucharEscuchar

Comencé a querer a Nicaragua y a su gente desde muy pequeño. No sé si fue debido a los intentos de mi mamá por enseñarme a recitar A Margarita Debayle, intentos que mi mala memoria y mi poco empeño hicieron fracasar sin remedio, pero que me dejaron grabada para siempre, en algún lugar del subconsciente, la perfecta música interior con la que Rubén Darío, el más universal de los poetas nicas, se dejaba tejer cada uno de sus versos.








Alexandra Araya M.

Alexandra Araya M.

Periodista de La Nación. Licenciada en Comunicación de Mercadeo y Bachiller en Periodismo en la Universidad Latina de Costa Rica. Además cursa la carrera de Derecho en dicha institución.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.