Áncora

Rufino Tamayo en Costa Rica: la obra del histórico 'mexicano universal' resplandece como siempre

Una exposición en Avenida Escazú ofrece un recorrido por los grabados y pinturas del gran artista mexicano, cuyo vasto legado sigue rindiendo frutos en su país

Perro de luna, otra de las obras del artista Rufino Tamayo.
Perro de luna, otra de las obras del artista Rufino Tamayo. Cortesía
Perro de luna, otra de las obras del artista Rufino Tamayo. (Cortesía)

“Ese tejido de sensaciones pictóricas que es un cuadro de Tamayo es, asimismo, una metáfora”, escribía Octavio Paz. “¿Qué dice esa metáfora? El mundo existe, la vida es la vida, la muetre es la muerte, todo es”.

El poeta se expresaba con genuina emoción cada vez que tocaba el arte de Rufino Tamayo; su obra era, para él, “un fruto incandescente e intocable”. Apreciaba sus colores francos, sensuales, enérgicos. En su progresiva simplifcación, Tamayo iba recortando detalles, pero amplificando la vida.

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