
Una vez más, el célebre tenor Plácido Domingo vuelve a la mesa de discusión, tras años de controversia y acusaciones graves que pusieron su carrera en el congelador. Esta vez, el músico se defiende de un reportaje con malos manejos financieros presuntamente ocurridos en la Washington National Opera (WNO).
De acuerdo con el medio especialiado Opera Wire, un artículo de The Washington Post que afirmaba que “el legendario cantante había sumido a la Washington National Opera (WNO) en una crisis y la había llevado al borde de la quiebra”. Tal nota fue publicada el 11 de febrero en el medio estadounidense; Domingo se desempeñó como director artístico y luego como director general de la Washington National Opera entre 1996 y 2011.
En una carta al editor de The Post, Domingo escribió: “Por segunda vez escribo al editor de The Post, pero esta vez ya no tengo nada que perder", reseña Opera Wire.
El artículo del Post reseñaba la crisis que absorbe a la Washington National Opera, una de las compañías más prestigiosas de Estados Unidos. La organización dejó su sede capitalina de muchos años, el Kennedy Center, que está envuelto en su propia controversia después de que el presidente Donald Trump le pusiera su nombre y, tras meses de controversia, anunciara el cierre temporal del recinto. Pero el Post contextualizó la salida de la compañía en años de dificultades económicas.
Según Opera Wire, en el artículo sobre la salida de la WNO del Kennedy Center, el diario sostuvo que Domingo era una “presencia dominante y un imán para donantes”, pero señaló que la compañía operó algunos años con un déficit de $10 millones, recurriendo a fondos de su dotación para compensarlo.

Ante las aseveraciones, Domingo respondió con su comunicado: "Por admisión del propio Post, durante mi gestión la WNO vivió un período de crecimiento artístico, gracias a la alta calidad del trabajo realizado por cada miembro de la compañía. Las producciones de esos años gozaron de una asistencia masiva y de un importante apoyo de patrocinadores.
“Es injusto atacarme empañando el trabajo de tantas personas que han hecho grande a la WNO. Nunca he despedido a nadie, y menos aún a Mark Weinstein, quien fue contratado como director ejecutivo por la junta de la WNO y por esa misma junta fue despedido.
“Ciertamente hubo un déficit presupuestario; no es fácil gestionar un teatro en Estados Unidos porque depende esencialmente de patrocinadores, no de ingresos fijos, pero hubo varios benefactores que lo apoyaron. Al igual que yo, creían en el enorme potencial de esta compañía”, concluyó.
A finales de la década pasada, la carrera de Domingo se vio frenada por acusaciones de acoso sexual durante la oleada de denuncias de la era del #MeToo.
