Áncora

Así se recuperó la película que cuenta cómo vivía el pueblo bribri hace medio siglo

‘Wáca, la tierra de los Bribríes’ (1979), de Edgar Trigueros Méndez, vuelve a la luz gracias al Centro de Cine. Pero, ¿para qué recuperamos películas históricas?

El equipo técnico del Archivo de la Imagen trabajó con dos copias de proyección de 16 mm y una pista de sonido magnético correspondiente a la mezcla final original de 'Wáca, la tierra de los Bribries'.
El equipo técnico del Archivo de la Imagen trabajó con dos copias de proyección de 16 mm y una pista de sonido magnético correspondiente a la mezcla final original de 'Wáca, la tierra de los Bribries'. Centro de Cine
El equipo técnico del Archivo de la Imagen trabajó con dos copias de proyección de 16 mm y una pista de sonido magnético correspondiente a la mezcla final original de 'Wáca, la tierra de los Bribries'.
El equipo técnico del Archivo de la Imagen trabajó con dos copias de proyección de 16 mm y una pista de sonido magnético correspondiente a la mezcla final original de 'Wáca, la tierra de los Bribries'. (Centro de Cine/Archivo de la Imagen, Centro de Cine)

Cada reaparición de una película es un milagro. Como las tenemos en todas partes, es fácil olvidar cuán frágiles son. Allá en barrio Otoya, en la parte trasera de la hermosa casa histórica que alberga el Centro de Cine, reposan varios pequeños milagros esperando reemerger. La última llegó hace poco: Wáca, la tierra de los Bribries (1979), relanzada el 27 de octubre, Día Mundial del Patrimonio Audiovisual.

Hablamos de milagros porque muchas casualidades deben coincidir para que una película sobreviva. Una película es un ente vivo, cambiante, en riesgo perpetuo: los elementos la invaden y la deforman, y más aún en nuestro clima tropical, que todo lo vence. Podemos tener equipo adecuado o suficiente para protegerlas que, igualmente, pasan los años y pasan los daños.

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