Durante quince días no todo será juegos y brincos en el Museo de los Niños. En varios de sus salones las visitas disfrutarán de un viaje a lo más tico del ser costarricense en la atracción bautizada como Museo a lo tico.
Se trata de un proyecto o una experiencia nueva y temporal que tiene como fin rescatar los valores y la idiosincrasia nacional. ¿Cómo lograrlo? por medio del relato de leyendas, la presentación de obras de teatro, bailes folclóricos, concursos, música y mascaradas.
Así que si su hijo no sabe qué es La Llorona ni el Cadejos y no tiene idea de lo que significa agüizote o vaina, ustedes son unos firmes candidatos a darse una vuelta por el Museo de los Niños.
Listos. Apenas haga su ingreso en el conocido edificio lo estará esperando una sala para disfrutar de la proyección del vídeo Asusto .
Creado por la empresa costarricense de animación digital Quinema, el corto presenta a personajes creados en segunda y tercera dimensión. Serán ellos quienes les cuenten leyendas y tradiciones costarricenses. “Quisimos hacerlo en dibujos animados para no provocar miedo en los pequeños que asistan”, comentó Luis Jara del Departamento de Comunicaciones del Museo de los Niños.
En el animado los niños conocerán la historia de un campesino al que en la misma noche y “por mal portado” se le aparecen varias leyendas de la tradición costarricense como La Segua, El Cadejos, La Carreta Sin Bueyes y El Padre sin cabeza.
Una vez que termine esta proyección las visitas pasarán a una sala bautizada como Parque Municipal que no es otra cosa que la recreación de un lugar muy conocido por todos: el Parque Morazán, también conocido como el Templo de la Música.
Ahí verán la presentación de una obra de teatro que se llama San José nunca cambies en la que un muchacho despierta dándose cuenta de que perdió su identidad como tico y se va a dar caminar por el centro de San José para encontrar algo que lo lleve a encontrar su esencia. Una serie de personajes le ayudarán en su cometido.
San José nunca cambies se presenta de lunes a domingo en dos funciones: a las 11 a. m. y 2 p. m., y si el público lo solicita se pueden hacer funciones adicionales. La obra dura de 25 a 30 minutos aproximadamente, la duración dependerá de la interacción con el público.
Después de ahí niños y adultos continuarán con su recorrido normal por el Museo, no se extrañe si en el camino se encuentra a los personajes de la obra contándole más cosas o invitándolo a hacer campeonatos de bombas, a participar de juegos de leyendas o en concursos sobre conocimientos generales de Costa Rica.
Los fines de semana, además, habrá música costarricense y mascaradas. Una oportunidad que vivir el ser costarricense.