
Una eventual victoria legal del príncipe Harry en el Reino Unido podría modificar de forma profunda su relación con la Familia Real y devolverle un beneficio clave que perdió en 2020: la protección policial financiada con fondos públicos, según fuentes citadas por la prensa británica.
El proceso judicial sigue en curso y el duque de Sussex espera la resolución de las autoridades británicas sobre la demanda que presentó contra el gobierno de Reino Unido. El reclamo surge tras la eliminación de los servicios de seguridad de la Metropolitan Police, decisión que se aplicó luego de que Harry y su esposa, Meghan Markle, renunciaran a sus funciones reales en enero de 2020.
De acuerdo con una información publicada por Daily Mail, fuentes cercanas a la realeza consideran que el príncipe tiene altas probabilidades de ganar el caso. Ese desenlace le permitiría recuperar la protección policial oficial durante sus estancias en territorio británico, con los costos cubiertos por el erario.
Desde su salida de la realeza, la pareja fijó residencia en Estados Unidos y ha realizado visitas esporádicas a Reino Unido. En esos viajes, Harry contrató seguridad privada pagada con recursos propios. Esa situación influyó en la frecuencia de los desplazamientos familiares.
Como consecuencia de esas limitaciones, Archie, hijo mayor del matrimonio, solo regresó a Inglaterra en una ocasión. Ocurrió en 2022, durante el mismo viaje en el que Lilibet, la menor, conoció por primera vez a su abuelo, el rey Carlos III.
Daily Mail señala que el propio Harry mantiene confianza en un fallo favorable. Esa expectativa, según el medio, disminuiría sus preocupaciones de seguridad y facilitaría que sus hijos visiten Reino Unido de forma ocasional.
Un resultado positivo también podría reabrir el contacto directo entre el monarca británico y sus nietos, quienes no visitan al rey desde junio de 2022.
No obstante, una eventual victoria del príncipe generaría controversia dentro del entorno real. Una fuente citada por el diario advirtió que ese escenario permitiría que Harry y Meghan adopten una posición intermedia dentro de la monarquía, alejados de las obligaciones oficiales, pero con parte de los privilegios intactos.
Según esa versión, el principal punto de conflicto sería el acceso a la protección automática financiada por los contribuyentes, sin asumir responsabilidades propias del servicio público.
Hasta ahora, los asesores de la Familia Real y los representantes legales del matrimonio no emitieron comentarios públicos sobre la información divulgada por el medio de comunicación.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
