Un cadáver dentro del cónclave: la muerte que precipitó la elección del Papa en 1241
En medio de hambre y enfermedad, los cardenales soportaron la descomposición de un cuerpo para salir del encierro y nombrar un nuevo Papa
En la imagen, a la derecha el Papa electo en 1241, Celestino IV y a la derecha el edificio Septizodium donde fueron encerrados los cardenales. Wikimedia commons
¿Por qué se llama “cónclave”? - La palabra proviene del latín cum clave, que significa “bajo llave”. El término surgió en el siglo XIII, cuando se empezó a encerrar a los cardenales para forzar la elección de un nuevo papa.
Tras la muerte del papa Gregorio IX, en agosto de 1241, la elección de su sucesor se llevó a cabo en medio de un clima de caos e inestabilidad. Según relata el historiador Frederic Baumgartner en su obra A History of the Papal Elections (2003), Roma se encontraba políticamente dividida y los cardenales no lograban alcanzar un consenso entre las facciones proimperialistas y antiimperialistas.
Peatones se reflejan en un charco con la basílica de San Pedro al fondo, cerca del Vaticano, en Roma, el 28 de abril de 2025. (Foto por Dimitar DILKOFF / AFP) (DIMITAR DILKOFF/AFP)
En un intento por forzar la elección, Matteo Rosso Orsini, entonces senador de Roma y figura comparable a un jefe de Estado, ordenó encerrar a los cardenales en el Septizodium, un edificio en ruinas, antihigiénico y mal ventilado. Además, restringió el suministro de alimentos, prohibió la entrada de médicos para atender a los enfermos y descuidó las condiciones sanitarias del lugar.
Durante semanas, los cardenales soportaron condiciones miserables. En medio de esta situación, el cardenal Giacomo da Pecorara falleció y, según Baumgartner, su cuerpo no pudo ser retirado de inmediato. El cadáver permaneció en el recinto, expuesto al calor y la insalubridad, aumentando así la presión psicológica sobre los electores.
A la izquierda el Papa electo en 1241, Celestino IV, y a la derecha el edificio Septizodium, donde fueron encerrados los cardenales. (Wikimedia commons)
El temor a la propagación de enfermedades y al descontento popular precipitó la decisión de los cardenales, quienes terminaron nombrando Papa a Goffredo Castiglioni, quien tomó el nombre de Celestino IV, dando fin a uno de los episodios más oscuros en la historia de las elecciones papales.