Pablo Milanés:.
Lugar: Palacio de los Deportes, Heredia
Día. 22 febrero
Hora: 8 p. m.
Que el tiempo pasa no cabe duda. Para Pablo Milanés, gran gurú del concepto tiempo, su propia letra le expone al paso irreducible del temido señor Cronos. Un juego de palabras y vida en el que Milanés siempre nos ha involucrado y gustosos hemos experimentado.
Grande ha sido nuestra relación con sus letras. Numerosas son sus frases que, como los separadores de hojas de la amiga Isis, han demarcado en nuestro libro de vida instantes de presunta trascendencia.
En sus primeras palabras, al cariñoso público que lo acompañó en el palacio de los Deportes de Heredia, la noche del pasado miércoles, reconoció su larga ausencia de nuestros escenarios y prometió una velada íntima con canciones nuevas y algunas de las más conocidas.
El concierto fue breve, dosificado y de emoción contenida. Pablo ha vuelto al mundo y lo hace desde un balcón de madurez, sabiduría y agotamiento. Su andar es pausado. Su mirada se posa en otras tierras que algunos aún no conocemos. Le acompaña ese halo, entre fatigoso y sensato, de quien está de vuelta y trae el conocimiento de lo incomprensible.
El ritmo de su exposición escénica transmutó a una forma más simple, llana y mesurada. Tanto así que aquellos exuberantes espectáculos de sonidos cubanos que nos hacían sus músicos han desaparecido. Ahora solo hay talento sobre el escenario y nada de pirotecnia o fantasía cromática visual.
La música popular le debe mucho a la cultura cubana de todos los tiempos. El proceso revolucionario permitió afianzar, para dicha de todo el continente latinoamericano, el orgullo de la historia personal y sus raíces. El milagro de la música cubana ha sido perpetuar su legado en un mundo de convulsiones culturales y la venta compulsiva de ideales.
La famosa trova y su hija mayor, "la nueva", crearon una escuela que hasta el día de hoy resuena hasta en la cantina más escondida de nuestros rincones. La permanencia de una canción en el ideario popular aún no se ha medido en años, pero podría superar los cien como es el caso de algunos boleros o la obra misma del otro cubano, Ernesto Lecuona (1896-1963), autor de Siboney o La Malagueña.
Con las canciones de Pablo maduró la cancionística latinoamericana y siempre será necesario escucharlo cantar Yo No Te Pido, El Breve Espacio, Para Vivir, El tiempo, el Implacable y, desde luego, la sempiterna Yolanda . El nuevo material de Pablo aún no logra conmover a las grandes audiencias, pero es fundamental para entender sus actuales deslizamientos por el tiempo.
Este tiene otra vida. Nosotros estamos viviendo otra cosa a lo previsto. En el mundo se vive otro mundo. Fácil solo para los amos de la guerra, porque, para ellos, es muy fácil hacer que la gente muera.
Con la dirección musical y arreglos de Dagoberto González, Pablo Milanés también nos vino a cantar parte de Días de Gloria y Como un Campo de Maíz . Estos dos discos, a su vez, tienen otras hermosas canciones que, como para no desentonar, nos hablan de estos y otros tiempos compartidos.