Era agosto, mediados. Dos noches seguidas y el Jazz Café no tenía espacio ni para que entrara a la fuerza un alfiler. ¡Qué importaba estar ahí todo apretujado! Como fuera había que resistir el tumulto... y la ansiedad.
Hubo quien hasta viajó desde Puntarenas. Ahí estaba Scott Henderson, el hombre de Tribal Tech, y con su Blues Band. ¡Estaba ahí cuan espigado y manilargo con la guitarra es!
A los fans de lo que Scott ha hecho con otros –Jean Luc Ponty, Chick Corea y Joe Zawinul, entre muchos– les ardían las manos de aplaudir. A músicos atentos por esa hambre que a veces les da de ver si el tipo es tan bueno en vivo como grabado les llegaban las quijadas al suelo. Producto del asombro.
Dicho, y hecho. “El guitarrista incendiario” –es que Scott quema–, “el revolucionario del blues texano” –él da nuevos parámetros para desarrollar la fusión–, “el que con Dog Party superó al disco From the Cradle , de Eric Clapton” se metió en la cabeza sin pedir permiso. Tiene carta abierta para conmover y enganchar.
¿Puede ser diferente ahora? Justo ahora que Scott sabe más cosas que cuando era el 2000.
Profesor incansable (Instituto de Músicos de Hollywood, da clases maestras en el mundo cada vez que está de tour ), ha lanzado videos instructivos como Jazz Fusion Improvisation y Melodic Phrasing y publicado libros sobre guitarra; destaca el Jazz Guitar Chord System , considerado un documento revolucionario con respecto a la forma estudiar las pluralidades de las armonías del jazz .
Scott Henderson aterrizará en Costa Rica hoy cerca de la 1:30 p. m. John Humphrey en el bajo y Alan Hertz en la batería son, en esta segunda visita, sus cómplices. Seguro habrá fuego.