
Marta Beatriz Echaul tiene 100 años, maneja su automóvil todos los días y todavía trabaja en la empresa de transporte que fundó hace más de cinco décadas en Buenos Aires, Argentina. Su historia se volvió viral tras aparecer en un video mientras conducía por la capital argentina.
La empresaria atiende cada día en las oficinas de Santa Marta, ubicadas en el barrio porteño de Pompeya. Sale desde su casa en Retiro, baja al estacionamiento y conduce hasta el trabajo. Al llegar, sube 20 escalones y anuncia su entrada con una frase habitual entre sus colaboradores: “Hola, llegué”.
Su rutina llamó la atención de miles de personas en redes sociales. En Instagram suma más de 103.000 seguidores desde la cuenta @abuelamarta1925. Muchas personas cercanas a los 100 años siguen sus publicaciones como una inspiración para mantenerse activas.
Marta trabaja junto a su hija. También cuenta con el apoyo de su nieta Fernanda, quien la acompaña en varias actividades y colabora con la exposición pública que ganó en los últimos meses.
La empresaria nació el 13 de setiembre de 1925 y pasó gran parte de su vida en el barrio de Once. Su padre era árabe y su madre turca de religión judía. Creció en una Buenos Aires marcada por la inmigración europea y de Medio Oriente.
Recordó que en aquella época convivían los negocios tradicionales, los tranvías y hasta vacas lecheras en las calles. Según relató, siempre se adaptó a los cambios y evitó quedarse atrapada en el pasado.
Se casó a los 19 años con Isaac, un conocido de su entorno familiar. Aunque vivió en una época distinta, aseguró que siempre se consideró una mujer independiente.
Su padre le regaló un Cadillac cuando tenía 20 años. Desde entonces, conducir se convirtió en una de sus grandes pasiones. Explicó que manejar le da libertad y autonomía.
Marta todavía conduce hasta la empresa y hace pocos días renovó su licencia sin inconvenientes. Usa lentes tras una operación de cataratas, pero aseguró que mantiene una vida normal.
La empresaria afirmó que no sigue rutinas estrictas para cuidar su salud. Dijo que no sale a caminar, come de todo y nunca toma agua. También contó que fumó durante 20 años, aunque dejó el cigarro hace décadas.
Otro hábito que mantiene es tomar una copa de vino. Según explicó, compartía esa costumbre con su esposo y todavía la conserva.
A pesar de las preguntas frecuentes sobre longevidad, Marta aseguró que no tiene fórmulas especiales. Indicó que el trabajo es lo que la mantiene activa y lejos del sedentarismo.
Una de sus frases más repetidas tiene relación con mantenerse en movimiento. Considera que quedarse demasiado tiempo en la cama o frente al televisor perjudica el ánimo y las ganas de vivir.
Además de administrar la empresa de transporte, lanzó un vino Malbec llamado Santa Marta, proyecto que promociona desde Instagram.
También prometió regalar una botella a las personas que lleguen a los 100 años, como parte del mensaje que intenta transmitir sobre mantenerse activos en cualquier etapa de la vida.
Cuando le consultaron sobre el secreto de la felicidad, Marta respondió que lo más importante es recibir cariño de otras personas. Según explicó, ese afecto permite que alguien permanezca en la memoria incluso después de morir.
También envió un mensaje a las generaciones más jóvenes. Señaló que las personas no deberían obsesionarse con hacerse ricas y recomendó enfocarse en trabajar por aquello que desean alcanzar.
La empresaria continuó su jornada laboral después de la entrevista. Se acomodó los lentes, volvió a su escritorio y siguió revisando documentos de la compañía.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
