Víctor Fernández G.. 25 octubre, 2016

(Video) Análisis del primer episodio de la sétima temporada de 'The Walking Dead'

Rick Grimes era un líder indiscutible, de métodos cuestionables más nunca falto de determinación. Sus seguidores sabían que a su lado tendrían sentido común, valentía, justicia y humanidad. Por eso, la comunidad de sobrevivientes de Alexandría llora hoy la muerte de su otrora carismático guía.

Rick Grimes ha muerto. No en el sentido literal, pues sabemos que The Walking Dead no puede (por ahora) seguir adelante sin su personaje principal. Sin embargo, el líder en Rick líder sí falleció, siendo sin duda la víctima más notable del arranque de la sétima temporada de la popular serie estadounidense.

En adelante encontrará múltiples detalles de la trama de The Day Will Come When You Won't Be, capítulo estrenado para Latinoamérica por el canal de paga Fox 1 el domingo 23 de octubre (y transmitido en la señal de cable de Fox el lunes 24). Proceda bajo su propio riesgo si a estas alturas aún no ha visto dicho episodio (de ser así, está de más decir que usted no vendría a ser un fanático regular de la serie... no podría serlo).

La sensación, con distintos grados de matices, vino a ser algo así como a recibir un puñetazo en el estómago y luego, tras medio recuperar el aire, levantarse para darle las gracias al agresor. Los golpeados fuimos los millones que nos sentamos frente al televisor (o la compu, escrúpulos e ingenio de por medio) para ver cómo la serie resolvía la odiosa intriga que sembró meses atrás, justo en el cierre de la temporada sexta: ¿cuál de los personajes principales moriría?

La respuesta fue brutal, como se esperaba. Entre el grupo de sobrevivientes del apocalipsis zombi que hemos seguido a lo largo de estos años, el pelirrojo Abraham Ford (Michael Cudlitz) "tomó como un campeón" el batazo de Negan (Jeffrey Dean Morgan) que le partió la cabeza. Ver al fornido sargento dar la vida por el grupo fue desmoralizador, aunque presupuestado, no lo vamos a negar. Para nuestra mala/buena fortuna, los guionistas y productores apenas iniciaban ahí con la tortura.

No sé ustedes, pero yo grité minutos después cuando Negan dio el giro sorpresa y estrelló a Lucille, su bate de béisbol envuelto en alambre de púas, en la cabeza de Glenn (Steven Yeun). Maldición, eso no lo vimos venir. Claro estaba que el buenazo repartirdor de pizzas era el favorecido natural para morir en el episodio, pues así sucede en el cómic que inspira la serie. Sin embargo, tras el asesinato de Abraham todos (¡TODOS!) juramos que Glenn seguiría adelante, al menos un poco más. Soltamos el freno, nos relajamos, nos dejamos llevar por el alivio... y lo pagamos caro.

Abraham (Michael Cudlitz) previo a ser ejecutado por Negan.
Abraham (Michael Cudlitz) previo a ser ejecutado por Negan.

Glenn y Abraham ya no están pero, volviendo a mi idea inicial, la gran víctima del capítulo fue Rick (Andrew Lincoln). El hasta ahora indiscutible líder de la comunidad de protagonistas fue reducido a su minima expresión. Por primera vez vimos a un Rick sin recursos, sometido, humillado, inútil. Este es un Rick que no conocíamos, uno que parte desde la posición de perdedor y que hará mucho más interesantes los capítulos venideros. Sabemos que Rick volverá eventualmente a su puesto de mando y es probable que desde ya esté ideando un plan de reconquista, pero por ahora es un placer (culposo) el verlo caer con tanta violencia.

Violencia. TWD nunca ha sido una serie que se ande en consideraciones gráficas y el retrato de la violencia explícita y grotesca es una marca de la serie. Sin embargo, en The Day Will Come When You Won't Be, los productores apostaron al shock visual más que nunca, y las ejecuciones de Abraham y Glenn por parte de Negan se cuentan entre las escenas mas violentas y sádicas de las que la televisión tenga memoria. El ver (¡y oír!) a Negan pulverizar a golpes con su madero los cráneos de dos de los personajes favoritos de la fanaticada fue insoportable. No hubo dónde esconderse, más allá de cerrar los ojos, y nadie podía ser los ojos en ese instante. La imagen de Glenn con un ojo fuera de su cuenca, balbuceando una despedida a su esposa, nos acompañará por siempre.

¿Era necesario tal grado de crueldad y salvajismo? No lo sé, pero no discuto su efectividad. Negan es un personaje formidable, un adversario gigante que hace ver a El Gobernador como un principiante. Este tipo es la crueldad con piernas, un sádico que disfruta al proporcionar sufrimiento y que sostiene una relación erótica con un arma que lleva el nombre de su fallecida esposa. Negan es el tipo de personajes que solo pueden existir en un relato sobre el fin del mundo, un malnacido con un carisma sofocante, y que necesitaba introducirse en la trama del modo más memorable posible. En tal sentido, su llegada fue impecable.

TWD inicia su sétimo año en lo más alto. Nuestra relación de amor-odio florece y arde. Las cifras de audiencia no mienten: el episodio de esta semana ha sido el segundo más visto en la historia de la serie en Estados Unidos, con más de 17 millones de personas (y solo contando a quienes lo vieron en su emisión en el canal AMC). Sumemos a todos los que lo siguieron en medios digitales y en otras regiones y podremos dimensionar un poco el tamaño verdadero de la criatura.

El domingo me fui a la cama con un nudo en la garganta. Me sentía molesto, agredido y asqueado. Han pasado los días y sigo con la imagen de Glenn reducido a papilla, un personaje de siete años convertido en un amasijo de tejidos y sangre. Al igual que Maggie, inicialmente quise venganza. Hoy solo sé que quiero que vuelva a ser domingo.

Glenn Rhee (Steven Yeun) en los momentos previos a dejar la serie.
Glenn Rhee (Steven Yeun) en los momentos previos a dejar la serie.
Algunos apuntes rápidos

- Admitamos que es difícil sentir antipatía por los motivos de Negan. Si analizamos con objetividad, el grupo de Rick se buscó lo que le pasó, pues fueron ellos quienes primero atacaron a la banda de Negan la temporada anterior, como parte de su estúpida oferta de servicios mercenarios a cambio de las provisiones de la colonia Hilltop. Negan se cobró solo dos vidas en contra del asesinato de decenas de sus seguidores a manos de Rick y los suyos (¿ya nos olvidamos del ataque sorpresa a la estación de comunicaciones, donde nuestros héroes masacraron a un montón de gente dormida?). Incluso, Negan solo pretendía incialmente matar a uno de los nuestros en represalia por los ataques y si al final también incluyó a Glenn en el recibo fue por una idiotez del impulsivo Daryl.

- ¿Es Negan un villano? No parece. Innegable su crueldad, su sadismo, su gusto por la tortura física y psicológica, pero su fuerza interior por ahora no parece venir de la mera gana de ser malo. Este es un líder carismático y efectivo, que en medio del fin del mundo encontró un modo viable de sostenerse a él y a los suyos: el abuso y el matonismo. Recordemos que estamos ante una sociedad descarrilada, que no se maneja ya por leyes ni acuerdos, sino por instinto de sobrevivencia y fuerza. En tal concepto, Negan parece mucho más adaptado a los signos de los tiempos que, digamos, el mismo Rick.

- Las muertes de Glenn y Abraham deberían de servir como disparadores para otros personajes. Naturalmente, el duelo principal caerán en quienes eran más cercanos a ellos, empezando por la ahora viuda Maggie (Lauren Cohan). Sin duda que la venganza será un motivador para una mujer que ya antes se había probado en el fuego, tras perder de modos igual de tormentosos a su padre y hermana. De Maggie deberíamos esperar grandes historias.

En cuanto a los dolientes de Abraham, llama la atención el impacto que el asesinato del sargento tendrá en Eugene y Rosita (de Sasha no nos preocupamos pues ya sabemos de lo que es capaz). Eugene (Josh McDermitt) perdió a su protector y verlo en adelante mezclar su ingenio con la sangre en el ojo le da matices ricos y prometedores. En cuanto a Rosita (Christian Serratos), en lo personal siempre dije que era el personaje más prescindible entre todas las posibles víctimas de Negan, pues su aporte a la serie hasta ahora ha sido escaso. Ojalá, en estas circunstancias, la única latina de la serie tenga un rol más protagónico y determinante.

- Carl y Rick: La representación del cuento bíblico del padre dispuesto a sacrificar a su hijo a pedido de un ser superior estuvo entre lo más brutal del episodio. Negan enfrentó a Rick ante una escogencia inaudita: cortar el brazo de su hijo Carl (Chandler Riggs) con un hacha o ver morir a todos sus amigos. En el sitio web de AMC se habilitó una encuesta sobre qué haría uno en una encrucijada semejante y la opción ganadora es que nadie puede imaginarse en una disyuntiba así. La efectividad de la escena fue enorme y se cuenta entre una de las mejores interpretaciones de Andrew Lincoln. Si bien Negan al final revirtió la orden, una vez que comprobó que el espíritu combativo de Rick se partió en pedazos, no dudo que el trance tendrá un impacto profundo en la relación padre-hijo.

La fantasía de Rick. Todos felices, como nunca llegamos a verlos.
La fantasía de Rick. Todos felices, como nunca llegamos a verlos.

- Suck my nuts!: Abraham le plantó cara a Negan desde el primer momento en que su grupo compareció ante su adversario. El sargento se ofreció a recibir el batazo y si bien su muerte parece producto del azar, tiene lógica pensar que Negan al final lo seleccionó por motivos estratégicos. Durante el tiempo que estuvo entre nosotros, el pelirrojo se ganó a la gente, tanto en la serie como fuera de ella. Cuando conocimos su origen y cómo perdió a su familia nos compadecimos de él y entendimos su determinación, su necesidad de una misión que lo impulsara a seguir adelante. Al final, incluso recibió el beneficio de la duda, de imaginarse en un futuro menos sombrío y rehacer su vida al lado de alguien como Sasha. La última imagen de Abraham previo a su muerte fue conmovedora, profunda, solemne. Luego vendría el golpe brutal y una despedida a la altura del personaje, con una frase cargada de insolencia e irrespeto hacia Negan cuya traducción al español no tuvo la misma fuerza. Gracias sargento, por todo.

- Maggie, I will find you: Con Glenn se va el último gran humanista de la serie. El chico siempre creyó en la nobleza y se alineó en la misma postura de personajes entrañables ya fallecidos que siempre fueron la voz de la razón, como Dale, Hershel y Tyreese. A Glenn le debemos mucho, empezando por salvarle la vida a Rick al inicio de la serie y conducirlo de vuelta a su familia. A Glenn lo lloraremos más que a otros, pues supo darse a querer. El suyo fue un personaje noble, ingenioso, valiente y romántico, lo cual lo hacía una anomalía en medio de un entorno tan demencial y desalmado. Entre las muertes ocurridas a lo largo de la serie, la de Glenn se cuenta como la más significativa y emocional.

Para la posteridad nos quedará la imagen salida de la fantasía de Rick, donde los sobrevivientes en su alineación clásica compartían un almuerzo imposible en Alexandria. Abraham al lado de Sasha; Glenn junto a Maggie, sosteniendo al bebé que ella espera y que ya nunca conocerá a su padre. Todo felicidad, todo fantasía.

- ¿Qué hiciste, Daryl? Si bien el cómic dictaba que Glenn moriría a manos de Negan, los productores le dieron un giro interesante a su desenlace, al achacarle la responsabilidad directa de su muerte a Daryl (Norman Reedus). El temperamental cazador golpeó a Negan ante la tortura que este aplicaba sobre Rosita tras la muerte de Abraham y este respondió con un castigo, no sobre Daryl, sino sobre uno de sus amigos. Ya Daryl en la temporada anterior había sido responsable de poner a Glenn ante Negan, cuando se negó a oír sus pedidos de prudencia y provocó la captura de ambos y Michonne.

Daryl vivirá su propia historia esta temporada, apartado de su grupo de apoyo y con un contacto más frecuente con Negan, quien lo mantendrá como su rehén. A esto se le suma la indudable culpa que experimentará tras su responsabilidad en la muerte de Glenn, lo que pondrá a uno de los personajes consentidos de la audiencia en una posición de desventaja extrema.

- Lo que viene: En el siguiente episodio, la serie nos llevará de la mano de Carol (Melissa McBride) y Morgan (Lennie James) a El Reino, una comunidad hasta ahora desconocida regida por un autoproclamado rey que tiene un tigre de mascota. Con la inclusión de Ezequiel (Khary Payton) y sus "súbditos" llegamos a un punto si se quiere ya volado de parte de la serie, donde los últimos vestigios de la sociedad anterior al apocalipsis desaparecen en virtud de comunidades más cercanas a la fantasía.

El Rey Ezequiel (Khary Payton), líder de El Reino.
El Rey Ezequiel (Khary Payton), líder de El Reino.

- Trivia: El título del episodio se desprende de la frase que el doctor Edwin Jenner le dijo a Rick al final de la temporada 1, cuando este le agradeció el permitirles escapar del Centro de Control de Enfermedades previo a la explosión del edificio.

- Muertes notables: Abraham, Glenn, y el respeto hacia Rick.

- La anécdota: Además de sus canales regulares de cable, Fox cuenta con sus paquete de canales digitales premium, para los cuales se debe pagar un monto adicional al operador de cable. A fin de promocionar dicho servicio, Fox abrió a cualquier suscriptor de cable digital el acceso a dichos canales especiales el pasado fin de semana, a sabiendas de que muchos aprovecharían para ver el estreno de TWD en Fox 1 el domingo, en simultáneo con su emisión en Estados Unidos, en vez de esperar al lunes a la emisión regular en Fox.

En lo que podría ser considerado una movida estratégica o una canallada, la compañía le retiró el audio al episodio estreno para quienes lo seguían por la "promoción", lo que generó todo tipo de reacciones histéricas en redes sociales. Horas más tarde la repetición sí pudo escucharse, en su versión doblada al español. Vale agregar que oír a Negan decir "tin marín dedo pingüé" no tuvo el mismo efecto.

Vea los videos de despedida de Steven Yeun y Michael Cudlitz