Natalia Díaz Zeledón. 5 marzo, 2016
Sexta temporada de ‘Downton Abbey’: despedir a una dinastía
Sexta temporada de ‘Downton Abbey’: despedir a una dinastía

En el 2010, Downton Abbey abría su primera temporada con el hundimiento del Titanic. Desde ese ficticio 1912, cuando la familia Crawley perdió en a su heredero en la catástrofe del barco, han pasado seis años para sus fans y 14 años turbulentos para los habitantes de la famosa propiedad a cargo de Lord Grantham.

En su sexta temporada, la producción inglesa está comprometida en dar finales –relativamente– felices para todas las víctimas de trágica viudez, violaciones, embarazos secretos y falsas acusaciones de asesinato.

Downton Abbey es una telenovela épica pero con buen tacto.

El melodrama nunca ha eclipsado la belleza de la época que busca retratar.

La suntuosidad del vestuario, el palacete de la familia y los paisajes de sus retiros vacacionales nunca han sido tan deslumbrantes como para que la muerte de un personaje querido, los escándalos sexuales de las hijas del conde (Mary y Edith) no fueran igual de impresionantes.

Downton Abbey es, después de todo, televisión sobre la clase de abolengo que ya no existe en el Reino Unido actual. Durante 14 años de historia del siglo XX, los aristócratas y su servidumbre han estado revueltos bajo el mismo techo de prejuicios de clase, de género y conflictos políticos.

La sexta temporada encuentra a los Crawley cerrando la década que finalmente resquebrajó la etiqueta de su linaje. Mary, la hija mayor del conde de Grantham ha asumido su papel como líder de la nueva generación de los Crawley (y, desde la temporada pasada, porta cabello corto para reflejar su dominancia por encima del machismo de su padre).

La segunda hija, Edith, ya no se avergüenza de ser una madre soltera (aún que la familia aún guarda el secreto frente a otros). Los sirvientes ya no son tan serviles, en varias temporadas han tenido acceso a educación que antes no imaginaban.

Así, cerrando la década de 1920, la familia que batalló tan duramente contra la modernidad, apuesta por un final en el que ha adoptado el cambio como el mayor atractivo de su historia.

Véalo. Domingo 6 de marzo. Film&Arts. 9:00 P.M.