Cuando. Los más niños tienen razón para sentirse contentos. He aquí una película que iba para el mercado del video o devedé (DVD), y en los estudios Disney decidieron pasarla al cine: así como está, así. Se trata de Winnie Pooh y el pequeño efelante (2005), porque en el país del bosque de los cien acres, así se les llama a los elefantes, especie de dislexia animal o algo por el estilo.
Por supuesto que los elefantes tienen un sonido que asusta a los amigos tan conocidos del bosque, seguramente por eso brincan y les dicen "efelantes". Lo cierto es que todos van a la captura del bicho. Solo que, cuando Rito conoce a Lumpy, se van a amistar de tal manera que hasta las mamás de ambos, incluida la mamá elefanta, se van a asustar bastante.
Es una película sobre la amistad, en contra de cualquier tipo de discriminación en las relaciones animales (entiéndase: humanas), dicho todo con alegría. Vayan, niños, lleven a sus padres.
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