Lysalex Hernández A.. 30 diciembre, 2018
El actor Neil Patrick Harris interpreta al Conde Olaf en la serie 'Una serie de eventos desafortunados'. Netflix para La Nación
El actor Neil Patrick Harris interpreta al Conde Olaf en la serie 'Una serie de eventos desafortunados'. Netflix para La Nación

El primer día del año 2019 traerá consigo la tercera y última temporada de Una serie de eventos desafortunados a Netflix, historia protagonizada por el reconocido actor Neil Patrick Harris.

Según adelantó el equipo de producción, para esta entrega, compuesta de siete episodios, el público puede esperar las acciones más despiadadas por parte del Conde Olaf.

Como sucede en la vida real, nada está escrito, por lo que el plan malévolo de este hombre podría venirse abajo gracias a sus tres sobrinos: Violet, Klaus y Sunny.

Estos niños huérfanos estarán a punto de descubrir la verdadera causa de la muerte de sus padres, misma que los llevó a tener que vivir junto a su tío, quien solo busca quedarse con la herencia familiar.

Luego de ser testigos de los planes más viles cometidos por Olaf, quien se ocultó tras decenas de disfraces, los niños también están por desenmascarar el núcleo de una organización clandestina y desentrañar así el misterio de la azucarera desaparecida.

Otra de las principales novedades de esta tercera temporada es que los pequeños Baudelaire no estarán solos en esta travesía, pues los acompañará Kit Sniket, interpretada por Allison Williams.

“Ella jugará un papel mayor en la serie que en los libros. Ella es Kit, es deportista, es inteligente, tiene carácter, tiene confianza, es bella, todos los atributos que tiene Kit los quiere Allison”, declaró la actriz a la revista Entertainment Weekly en el mes de octubre.

El final de la serie estará basado en los argumentos de los cuatro libros de la saga escrita por el autor Lemony Snicket: La Pendiente Resbaladiza, La Gruta Sombría, El Penúltimo Peligro y El Fin.

Aunque desde un inicio, el público ha estado consciente que no se trata de una historia feliz, algunos guardan la esperanza de que, al menos, el fin refleje la justicia divina.