Lysalex Hernández A.. 9 agosto
Marga, Sara, Carlota, Lidia y Ángeles (de izq. a der.) están de vuelta en Netflix con una historia que no solo enarbolará la bandera de la igualdad de derechos, sino que también las llevará a ponerse a prueba como mujeres independientes. Fotografía: Netflix para La Nación
Marga, Sara, Carlota, Lidia y Ángeles (de izq. a der.) están de vuelta en Netflix con una historia que no solo enarbolará la bandera de la igualdad de derechos, sino que también las llevará a ponerse a prueba como mujeres independientes. Fotografía: Netflix para La Nación

Evolución. Esa ha sido la clave para que una historia como la que desarrolla la serie Las Chicas del Cable siga conquistando fanáticos en todo el mundo. Si bien, esta fue una de las primeras apuestas de origen español por parte de Netflix, en los últimos años la plataforma de streaming ha logrado sacarle provecho a su popularidad.

La llegada de la cuarta temporada al servicio digital, este viernes 9 de agosto, será una confirmación de la esencia que caracterizó desde un inicio la trama: el empoderamiento femenino en todos los ámbitos de la vida, sin que esto requiera dejar de ser nosotras mismas para volvernos en aquello que, todavía hoy, nos sigue exigiendo la sociedad que seamos.

He allí el punto de inicio de los ocho episodios que forman parte de esta nueva entrega: Carlota (Ana Fernández), Lidia (Blanca Suárez), Marga (Nadia de Santiago), Ángeles (Maggie Civantos) y Sara (Ana Polvorosa) –esta última quien está comenzando el proceso para convertirse en Óscar– se encuentran en un momento decisivo de sus vidas, para bien o para mal, en el que no les quedará otra opción que avanzar si quieren seguir manteniendo viva la esperanza de cumplir sus sueños.

¿Cómo será posible esto? Cada una de las protagonistas tendrá que dar un paso al frente y empezar a establecer sus propias prioridades. Para algunas de ellas, será crecer en el ámbito profesional, para otras se tratará de aprender a vivir sin pareja y también estarán la que lo entregarán todo por vivir a plenitud el amor.

Para tener más claro el panorama, vamos por partes. La cuarta temporada de Las Chicas del Cable empieza en setiembre de 1931, un año después de la terrible e inesperada explosión de la Compañía, y un año con un nuevo régimen político: la República. Con el final de la monarquía, la igualdad de género es una realidad, por lo que las mujeres cuentan con los mismos derechos en muchos aspectos de sus vidas. Cada uno de los personajes de esta historia son un ejemplo de ello.

Es así como en el primer capítulo veremos a Carlota como candidata a la Alcaldía de Madrid, pero con un adversario que la amenaza con desvelar unas fotos comprometedoras de ella con Sara/Óscar. Con el fin de evitar arruinar su vida privada, ella toma la decisión de abandonar la candidatura y organiza un encuentro con su adversario para recuperar y destruir las fotografías.

La cita, que está pactada para el mismo día en el que se casará con Óscar, se complica de forma inesperada para la joven política. De manera completamente inexplicable, ella termina cubierta de sangre sujetando un cuchillo, mientras que en el otro extremo de la habitación está el cuerpo de su adversario. Todo esto solo puede terminar de una forma: será acusada de asesinato.

Nuevos retos

Si algo ha caracterizado a Las Chicas del Cable es que en esta historia nada está escrito en piedra, así que la cuarta temporada no será la excepción. A juzgar por el primer episodio, al que La Nación tuvo acceso de forma exclusiva, el público puede estar seguro de que la historia desarrollada en esta ocasión es mucho más potente de lo esperado.

Un crimen llevará a una de las chicas a enfrentarse a la justicia e intentan demostrar su inocencia, aunque todo parezca estar en contra. Fotografía: Netflix para La Nación
Un crimen llevará a una de las chicas a enfrentarse a la justicia e intentan demostrar su inocencia, aunque todo parezca estar en contra. Fotografía: Netflix para La Nación

No queremos arruinarle las sorpresas con las que da inicio esta historia, pero es necesario rescatar algunos detalles que marcarán la pauta en los siguientes capítulos. Uno de ellos es que, aunque la maternidad sigue siendo parte esencial de Lidia y de Ángeles, hay algo que les sigue haciendo falta: ser mujeres realizadas a nivel profesional.

“Oye, ¿qué tal tu primer día? ¿Has extrañado mucho a Eva?”, le pregunta Ángeles a Lidia, mientras acuerdan ir juntas al debate político de Carlota. Es entonces cuando la protagonista le responde: ¿Soy muy mala madre si te digo que no mucho? Sí, la he extrañado muchísimo, en realidad, pero la verdad es que necesitaba volver a la Compañía, necesitaba sentir que soy útil para algo más".

Expresar su sentir ante situaciones tan comunes como la maternidad, es algo que las unirá muchísimo más. Esto resultará clave si quieren salir adelante ante la gran tormenta que se les avecina, pero ellas están conscientes de que juntas se vuelven más fuertes, incluso de lo que en un inicio llegaron a pensar.

Si aún les queda un ápice de duda de ello, lo demostrarán en otras situaciones, como, por ejemplo, cuando Marga asuma que llegó el momento de divorciarse de Pablo, luego de que este no le perdonara “su accidentada infidelidad”. Para esta mujer, cansada de seguir pidiéndole disculpas a su aún esposo, no quedará otra alternativa que ir al juzgado y firmar los papeles.

“No creo que ser una de las primeras mujeres que utilizan la Ley del Divorcio en Madrid sea algo que llene de orgullo a mi abuela. Creo que debería de regresarme a mi pueblo y hacer lo que hacen todas las solteronas: vestir santos”, asegura a su salida del lugar, en medio de risas y lágrimas.

Sin embargo, Marga no llevará consigo la “etiqueta” de ser una de las primeras mujeres en divorciarse, sino que asumirá con muchísimo más orgullo ser la primera mujer en trabajar en el departamento de contabilidad de la Compañía de Telefonía de Madrid, con lo que marca la llegada de una nueva era para la empresa.

La producción de la serie española decidió dejar un poco de lado la comedia que la caracterizó en un momento para darle espacio a una historia cargada de drama. Fotografía: Netflix para La Nación
La producción de la serie española decidió dejar un poco de lado la comedia que la caracterizó en un momento para darle espacio a una historia cargada de drama. Fotografía: Netflix para La Nación

Asimilar quienes son realmente será otra de las consignas de esta cuarta temporada, tarea que recaerá en la pareja conformada por Carlota y Sara/Óscar, cuyas vidas están a punto de dar el paso más importante hasta ahora: casarse e iniciar una nueva historia en la mágica París.

Seamos honestos: eso se lee más fácil de lo que será hacerlo realidad, ya que tendrán que lidiar con la acusación de asesinato a la que se enfrenta la joven política, además del proceso de transición de Sara, quien anhela desesperadamente el convertirse en Óscar, y poder dejar atrás el dolor de sentir que está en un cuerpo que no le pertenece.

“Hemos evolucionado, pero los temas más dolorosos siguen ocurriendo, como el maltrato, los abusos o la falta de libertad a nivel físico, por ejemplo, para vestirnos. No porque no podamos vestir como queramos, sino por las consecuencias que se pueden generar. Ahí seguimos igual”, expresó la actriz Ana Fernández, a la agencia de noticias EFE.

Secretos revelados

Luego de que la tercera temporada de Las Chicas del Cable terminara con el reencuentro de Lidia con su hija Eva, mientras Francisco (Yon González) recibió un disparo al intentar proteger a la pequeña, desde setiembre del 2018 quedó al aire la incógnita de si el hombre en cuestión, el que le declaró su amor eterno mientras se desvanecía al suelo, había muerto en realidad.

Preservar la amistad que las une será clave para lograr vencer todos los obstáculos que se les avecinan. Fotografía: Netflix para La Nación
Preservar la amistad que las une será clave para lograr vencer todos los obstáculos que se les avecinan. Fotografía: Netflix para La Nación

Para sorpresa de los fanáticos, y contra todo pronóstico, las propias actrices de la serie española revelaron que, efectivamente, Francisco sobrevivió al ataque, pero no de la forma en la que todos nos esperamos que fuera. El proceso será lento y tortuoso para Lidia, quien juró que no se separará ni un solo instante hasta lograr lo imposible con el hombre que salvó a su primogénita.

“Lidia retoma su vida laboral con mucha ilusión y fuerza, tras la maternidad. Aunque será una realidad que no vivirá momentos muy buenos momentos porque Francisco se encuentra en un estado realmente crítico”, adelantó Blanca Suárez a EFE.

Si en algo coincide todo el elenco, además del equipo de producción y dirección, es que, aunque en esta cuarta temporada seguirá estando presente la comedia que caracterizó algunos de los capítulos anteriores, en esta oportunidad el drama será protagonista en el guion desarrollado por Ramón Campos y Gema R. Neira.

Ahora, más que en otras ocasiones, será puesta a prueba la hermandad que une a los personajes principales de la historia, ya que no solo deberán defenderse de los ataques externos, sino también de los demonios personales que cargan a cuestas y que, muy posiblemente, llevará a más de una a perder sus escrúpulos y principios.

Cada una de estas mujeres buscará realizarse a nivel profesional desde distintos ámbitos, que van desde la política hasta la contabilidad. Fotografía: Netflix para La Nación
Cada una de estas mujeres buscará realizarse a nivel profesional desde distintos ámbitos, que van desde la política hasta la contabilidad. Fotografía: Netflix para La Nación

“Todo el grupo se tendrá que unir, apoyar y salvar el pellejo, en concreto a una de nosotras. Será cierto que en muchos momentos de esta temporada este grupo de chicas no lo pasarán para nada bien y tendrán miedo de perderse y de que se rompa su unión. Ese será uno de sus principales temores a vencer a lo largo de estos nuevos episodios. Todo será realmente alucinante para el público que nos ha acompañado durante todo este tiempo”, comentó Suárez a la agencia de noticias Europa Press.

La consigna en este caso será preservar lo único que ha sido una constante en sus vidas: la amistad, un vínculo que las ayudará a mantener la cordura en los momentos determinantes, pero que, a su vez, les dará el empuje necesario para seguir siendo empáticas ante lo desconocido.

Y es que de eso va Las Chicas del Cable, de mostrar historias universales, que podrían sucederle a cualquiera de nosotros, pero que, en esta ocasión, son relatadas a través de las voces de un grupo de mujeres tan diversas y genuinas que hace imposible que el público no se vea reflejado en ellas, al menos por unos instantes, en esos en los que todos nos sentimos iguales y vulnerables.

¿Dónde verla?

Fecha de estreno: Viernes 9 de agosto

Plataforma: Netflix

Elenco: Blanca Suárez, Ana Polvorosa, Nadia de Santiago, Ana Fernández y Maggie Civantos.

Episodios: Ocho