El legendario locutor y presentador estadounidense Pat Robertson, recordado en nuestro país por ser el conductor estrella del programa cristiano Club 700, falleció a los 93 años, informaron medios internacionales como New York Post y la BBC.
Robertson murió en su casa, ubicada en Virgina Beach, la mañana de este jueves 8 de junio. La noticia fue confirmada por la cadena Christian Broadcasting, que fundó él en 1960. La causa de la muerte no ha trascendido.

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“Mi papá estaba en casa, rodeado de su familia cuando entró en la gloria y conoció a su Salvador cara a cara, a quien amaba y servía con todo su corazón, mente y ser”, escribió en un tributo Gordon Robertson -hijo de Pat-, quien además es director ejecutivo de Christian Broadcasting Network.
“Mi padre era un hombre extraordinario desde todos los puntos de vista. Fue un evangelista, un humanitario, un empresario, un educador, un autor, un estadista, una personalidad de televisión, un hombre de influencia global y una visión tremenda”, agregó Gordon Robertson a New York Post.
Robertson, además de figura de la televisión, también destacó en la política. Fue un gran impulsor del Partido Republicano de Estados Unidos y hasta estuvo en la contienda presidencial en 1988, pero en la votación del partido fue electo George W. Bush.
Club 700
El predicador nació en 1930. Su carrera en la religión la fungió como ministro bautista.
El predicador compró con $3 una pequeña estación de televisión de Virgina, para luego convertirla en la gigante Christian Broadcasting Network (CBN).
Club 700 comenzó a transmitirse en 1960 y con el pasar de los años se convirtió en un espacio infaltable en miles de casas estadounidenses. También conquistó otras latitudes, como en Costa Rica, donde el programa se veía en los años 80 y 90.

El programa de entrevistas religiosas aún se transmite por CBN. El presentador dejó el espacio hace dos años.
Con el tiempo Robertson se convirtió en un magnate, dueño de otras empresas como la Universidad Regent, el Centro Americano para la Ley y la Justicia y Operation Blessing, agregó el New York Post.
Más allá de mover masas de la mano de la fe, Robertson destacó por su pasión política. Desde su posición promovió que la religión tuviera influencia en la política.
De acuerdo con la BBC, Robertson proporcionó apoyo financiero y organizativo a los candidatos republicanos, que se hicieron eco de sus puntos de vista sobre temas sociales como el aborto y la libertad religiosa.
