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La historia real detrás de ‘Paternidad’, el conmovedor filme de Netflix

Matthew Logelin -el verdadero- perdió a su esposa el día después de que naciera su hija prematura. Entonces decidió criarla solo y asegurarse de que su hija nunca olvidara a su madre, de quien se enamoró cuando eran unos chiquillos de colegio

Por semanas la película Paternidad se ha colocado entre las más vistas de Netflix. Gracias a su dulce historia, sobre un hombre que debe cuidar a su hija recién nacida tras la repentina muerte de su esposa, ha conquistado a millones.

En el imperdible filme, en el que momentos realmente conmovedores se mezclan mágicamente con algunas escenas divertidas, el actor estadounidense Kevin Hart encarna a Matthew, un hombre que además de enfrentar el luto de perder a su compañera debe ingeniárselas para aprender, por primera vez, a ser papá de su bebé.

Dirigida por Paul Weitz, quien es reconocido por trabajos fílmicos como Los pequeños Focker, American Pie y Vivir la vida, entre otros, la película está basada en el libro Two Kisses for Maddy: A Memoir of Loss and Love (Dos besos para Maddy: una memoria de pérdida y amor), publicado en el 2011.

El libro fue escrito y publicado por Matthew Logelin, como un tributo a su esposa Liz y con la intención de gritar al mundo el amor por la hija de ambos, Maddy. El libro fue un éxito de ventas y se colocó en la lista de best sellers del New York Times.

La película empezó a tomar forma en el 2015, cuando Sony Pictures anunció sus planes de llevarla a la gran pantalla con Channing Tatum en el papel principal. Sin embargo, el proyecto se paralizó por varios años, hasta que Hart leyó el guion y no pudo dejarlo pasar.

Hart se conmovió tanto que incluso se imaginó en el rol protagónico y decidió hacerla realidad.

Si aún no ha visto esta inspiradora película, que se estrenó el 18 de junio, es importante que sepa que a partir de aquí podrá encontrar algunos spoilers relacionados con esta historia de la vida real.

Amor de estudiantes

Matthew Logelin -el verdadero- nació en 1977, en Minesota, un estado del medio oeste de Estados Unidos. Conoció a Elizabeth Goodman, de su misma edad, en una gasolinera del pueblo de Minnetonka, donde ambos asistían al colegio. La conexión fue inmediata y se enamoraron.

Pronto enfrentaron su primer obstáculo, ya que ella, a quien llamaban Liz, se enroló en una universidad de California para estudiar psicología, mientras que él se quedó en su estado natal para estudiar sociología y luego se mudó a Chicago para obtener una maestría. La relación se mantuvo firme a pesar de la distancia.

En el 2002, el hombre decidió mudarse a California para estar con su amor del colegio y consiguió un trabajo como gerente de proyectos para Yahoo!. En el 2005 por fin se casaron y, tan solo dos años después, recibieron la noticia de que se iban a convertir en padres por primera vez.

Sin embargo, el embarazo no fue sencillo para Liz. Incluso tuvo que ser hospitalizada para que guardara reposo absoluto.

“En las noches, cuando se hacía tarde y las visitas del personal del hospital eran menos frecuentes, Liz y yo fantaseábamos sobre nuestro futuro con nuestra hija. Liz habló de viajar por el mundo, comprar zapatos y carteras, viajes al spa de madre e hija para manicuras, pedicuras y masajes, y merienda inglesa en la siempre tan elegante Biblioteca Huntington”, escribió Matthew en el libro.

Sin embargo, Liz nunca pudo vivir lo que siempre soñó. En marzo del 2008 nació la pequeña Madeline Elizabeth Logelin, vía cesárea, y a pesar de ser prematura mostró buen estado de salud. El susto que habían vivido en los meses de embarazo parecía esfumarse y todo empezaba a marchar en orden.

Pero Matthew y Liz ni imaginaban lo que estaba por venir. Al día siguiente, mientras convalecía, la ilusionada madre sufrió una embolia pulmonar que apagó su vida, tan solo 27 horas después de haber dado a luz. Tenía 30 años.

“De repente me di cuenta. Ella iba a morir, ahí en este hospital. Y ella nunca iba a abrazar a su bebé“, escribió Matthew.

En medio de este devastador panorama, Matt debe enfrentar el dolor por la pérdida del amor de su vida y, al mismo tiempo, preocuparse por atender a su pequeña hija, su pequeño y hermoso consuelo.

Para ayudar a criar a la niña, sus padres y sus suegros insisten en que se mude de vuelta a Minesota. Sin embargo, Matthew decide hacerlo por su cuenta y de la forma en que su esposa hubiera querido.

Uno de sus mayores anhelos, es mantener vivo en Maddy el recuerdo de su madre.

Es así como transforma el blog que tenía para documentar sus paseos y subir fotografías. Empieza a usarlo como un vehículo para desahogar su dolor, pero también para registrar su experiencia como un padre que, en solitario, está encargado de criar una bebé prematura.

Matthew, más pronto que tarde, se da cuenta que ser papá no es una tarea fácil, y menos aún, ser un gran padre.

No pasó mucho tiempo para que su historia empezara a ganar seguidores y captara la atención de medios como la revista People y de la presentadora Oprah Winfrey. El blog de Matthew se hizo tan popular que de un momento a otro empezó a recibir regalos con cupones para fórmula de bebés, ropa, pañales y hasta cerveza para que el papá se relajara un poco en sus ratos libres.

En un momento determinado el blog registró hasta 15.000 visitas diarias y su receta para lograrlo era tan sencilla como conmovedora: detallaba las vivencias junto a su hija y los 13 años que pasó junto a su esposa.

Para el 2009, cuando la pequeña tenía un año, Matt decidió renunciar a su trabajo y marcharse con la pequeña a la India. Ese país tenía un lugar importante para él y para Liz. Por un lado, era un destino que habían visitado en varias ocasiones y, además, cuando estuvieron frente al Taj Mahal -descrito como el símbolo de amor más grande del mundo-, Liz le comentó que él nunca le haría a ella algo como ese monumento, que el emperador Shah Jahan mandó a construir en honor de su esposa fallecida.

Cuando se enfrentó a la muerte de Liz, esas palabras calaron fuertemente en Matthew. “En sentido figurado, el libro es mi Taj Mahal para ella. Estoy haciendo lo que puedo para devolverle ese legado. Quiero que (Maddy) conozca a su madre a través de esto“, escribió en su blog.

En el 2009, Matthew también creó la Fundación Liz Logelin, con la que busca ayudar económicamente a personas jóvenes que atraviesan por situaciones similares a la suya, sin importar el estado civil ni la orientación sexual. Este proyecto está inspirado en la ayuda que recibió por parte de extraños cuando se vio solo con su hija.

En esa misma línea, Matthew dona el 7% de las ventas del libro a la fundación.

“Fue tan fuerte y grande la comunidad que se formó espontáneamente a nuestro alrededor, que parecía no solo natural, sino necesario aprovechar la fuerza de esa red y convertirla en algo que pudiera ayudar a aliviar el dolor. Aliviar la carga que sienten las viudas y viudos con niños en todas partes“, escribió Matthew.

En el 2001, Matthew publicó su libro y de inmediato se convirtió en un éxito de ventas. Fue así como llegó a manos del productor David Beaubaire, quien se conmovió con la historia y observó la necesidad de contarla a más personas a través de una película.

En la película se observa como el personaje, interpretado por Hart, le cambia los pañales a la bebé en cualquier lado y así fue en la vida real. Incluso, Matthew escribió que una vez se hospedó en el exclusivo hotel Waldorf-Astoria, en la ciudad de Nueva York, gracias a las millas que había acumulado su esposa. En esa ocasión se dio cuenta de que debía cambiar el pañal y, al entrar al baño, no encontró donde hacerlo, por lo que se le ocurrió algo para llamar la atención sobre este asunto de desigualdad que viven los hombres que son padres solteros.

“Así que me estacioné con Maddy en medio del vestíbulo y la cambié en frente de todos. Estaba tratando de probar un punto. Luego subí y le dije al encargado que la razón por la que hice esto fue porque no tienen un lugar para que yo lo haga. Es sexista, en muchos sentidos, asumir estas suposiciones de que las mujeres deberían ser las que cambien los pañales de sus hijos“, escribió.

El amor volvió a visitar el corazón de Matthew. Por coincidencias de la vida se volvió a enamorar de una mujer llamada Lizzie y, en el 2018, se casó de nuevo. Hoy son padres de otra pequeña llamada Bertie, quien se convirtió en la hermana menor de Maddy, que es una adolescente de 13 años.

Involucrado en el filme

Matthew participó de lleno en la producción de la película, según explicó el director Paul Weitz, en las notas de producción facilitadas por Netflix. “Él leyó el guion y estaba muy emocionado por el hecho de que Kevin venía de un contexto completamente distinto al suyo, eso le parecía medular para esta historia de amor, de lo que significa cuidar a alguien y cómo se pueden superar situaciones dolorosas al amar a alguien”, explicó.

“Quería que la película transmitiera realmente el dolor por el que pasé y los momentos difíciles que experimenté justo después de la muerte de mi esposa. Es muy difícil transmitir algo así y yo no lo he visto muchas veces en el cine. Kevin hizo un trabajo increíble en ese sentido. Es conocido como comediante pero su lado serio realmente sale aquí “, afirmó Logelin en las notas de producción.

“Probablemente, el momento más devastador de mi vida, además de la muerte de mi esposa, fue tener que decirles a sus padres que su hija había muerto “, explica Logelin. “Ver esa actuación, ver ese tipo de emoción en la película y saber que otras personas van a entender exactamente cómo me sentí porque Kevin hizo un buen trabajo con eso, es increíble”, agregó.

“En general, lo más importante de esta película es que hay temas universales. Está el amor y la felicidad, la tristeza y la muerte; y eso es lo que queda. Pueden cambiar todo en esta película, mientras mantengan esos sentimientos”, añadió Logelin.

Por su parte, Kevin Hart coincidió en la universalidad de este relato.

“El autor del libro es un hombre blanco, pero en última instancia, basarse en su historia y crear esta experiencia para los padres negros, que por cierto no hemos visto en el cine en muchos, muchos años, fue muy emocionante “, le dijo Hart a Insider.

Hart confesó no tuvo una relación cercana con su padre, quien estuvo preso y enfrentó varias adicciones.

“Quienes me conocen y me siguen, saben la historia de mi papá y yo”, dijo el actor en las notas de producción.

“Amo a mi papá, mi papá es parte de mi vida. ¿Tenemos la relación más cercana? No, pero ese es mi papá. También conozco el estigma que enfrentan muchos hombres negros cuando se trata de ser padres“, agregó Hart, quien lloró cuando leyó las primeras 20 páginas del guion, según confesó en una entrevista.

“Yo no pasé por lo que vivió el verdadero Matt, pero cuando conoces su historia, como yo conozco su historia, sientes el mayor respeto y admiración por él. Lo admiras como una persona que enfrentó todo ese dolor y, hoy día, tiene una niña feliz, fruto de su voluntad de asegurarse de que ese niña obtenga lo mejor de él. Soy un padre diferente por eso“, finalizó el intérprete, quien tiene cuatro hijos.

Gerardo González

Gerardo González

Graduado de la Universidad de Costa Rica en Comunicación Colectiva. Especializado en gastronomía, turismo y entretenimiento.