Kimberly Herrera. 18 mayo
Elisa Girotto hizo hasta lo imposible para sobrevivir, pero no lo logró. Foto: Captura de pantalla Instagram.
Elisa Girotto hizo hasta lo imposible para sobrevivir, pero no lo logró. Foto: Captura de pantalla Instagram.

Si la conmovedora película de Netflix 18 regalos logra por sí sola estremecer a los usuarios con la dolorosa partida de Elisa Girotto, la historia real va más allá del filme y es aún más difícil de contar.

Toda madre anhela ver crecer a sus hijos, sin embargo, un cáncer impidió a la mujer italiana cumplir ese sueño y para que su hija, Anna, no la olvidara, optó por dejarle un regalo para cada cumpleaños y Navidad, hasta que llegara a los 18 años.

Pese a que en la cinta se puede ver la travesía de Anna a lo largo de los años, en la historia real eso aún no ha ocurrido.

Aunque muchos ya sabemos que Elisa murió producto de un cáncer de mama en etapa tres y que ya no está en este mundo, Anna aún no lo sabe, o por lo menos, no lo entiende pues es apenas una bebé que el próximo 21 de agosto cumplirá cuatro años.

Elisa Girotto tenía 40 años cuando descubrió que tenía cáncer, en el 2016. En ese entonces, ella tenía varios meses de gestación y aunque intentó desde ese momento hacer hasta lo imposible, no hubo tratamiento que pudiera devolverle la vida. Lo que anhelaba era jugar con su pequeña a la que tanto había buscado y verla crecer.

“La prueba ha comenzado para ella y su pareja Alessio. Consultas, citas y visitas a todas las instalaciones en el norte de Italia, desde el Iov de Padua hasta el Cento di Oncologico de Aviano, desde el Instituto Nacional del Cáncer de Milán hasta el Instituto Científico del Cáncer de Génova. Siguieron cuatro operaciones, en un intento por detener el avance del carcinoma. Pero el tumor corrió en su camino, independientemente de la cirugía y la quimioterapia. De mama a pulmón. Del pulmón al hígado, en esa extraña danza macabra que es metástasis. Un camino que tiene sus propias reglas y lógica”, relata el periódico Il Gazzettino.

Pocos meses después de convertirse en madre, Elisa se casó con Alessio Vicenzotto, con quien llevaba cinco años de noviazgo y al que conoció por medio de amigos en común. Sin embargo, ella murió en setiembre del 2017, cuando la bebé tenía tan solo un año y un mes de nacida.

Desde entonces han pasado tres Navidades y dos cumpleaños y en Italia los regalos han estado puntuales en la casa para que la pequeña los abra. Posiblemente aún no entienda lo que pasa, pero será la dinámica a la que Anna se irá acostumbrando y que culminará en poco más de 14 años, cuando llegue a la mayoría de edad.

Entre esos regalos, hay juguetes, libros, dos cuadernos enteros de pensamientos, recuerdos y consejos que Elisa quería que su hija supiera. Todo de acuerdo con la edad. También dejó notas de voz, para que Anna nunca se olvide de cómo hablaba su madre.

El cómplice de Elisa es Alessio, su esposo. Él se ha encargado de criar a su hija en Spresiano, donde residen hasta la fecha y fue quien la ayudó a conseguir cada uno de los presentes para Anna. A él también le dejó notas escondidas dentro de cada rincón de la casa.

De hecho, él fue uno de los escritores de la película de Netflix, pues para él, era un homenaje a su esposa en el que todo el mundo conocería la amorosa mujer que fue.

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Vi presento Natale, l'orsetto di Anna 🤣

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“No me arrepiento del destino. No porque no me mate por dentro. Pero porque Elisa siempre me decía: tienes que sonreír. La sonrisa es hermosa para quienes la hacen y hermosa para quienes la reciben”, dijo su esposo tras el fallecimiento en Il Messaggero.

Entre tanto a Anna aún le esperan muchos regalos por recibir de su mamá, todos con una dedicatoria y un mensaje de amor; y aunque la pequeña aún no lo sabe, a los 18 años recibirá el último regalo: un globo terráqueo con todas las ciudades que a Elisa le hubiera gustado conocer con ella.