He aquí una película en homenaje a los salvavidas costeros, quienes deben enfrentarse al mar por rescatarle seres humanos. Se trata de la película Guardianes de altamar (2006), dirigida por Andrew Davis.
Gancho comercial. Sin lugar a dudas, esta cinta apuesta bien a las boleterías cuando, en su reparto, junta a dos galanes de desiguales edades, como lo son Kevin Costner y Aston Kutcher, divos para gustos diferentes. ¿O no? Tal vez no sea tan distinto el gusto por ellos. Lo que sí es cierto, muy cierto, es que ambos actores funcionan muy bien en las ansiedades comerciales de los distribuidores y exhibidores de este largometraje.
Sinopsis. Ben Randall (Kevin Costner), se ve, en un momento dado, en el dilema de retirarse como nadador salvavidas en altamar. Los años pesan. Mientras lo decide, se convierte en el mejor instructor en una academia militar, donde conoce a un joven de grandes dotes y dones para el ejercicio noble de dicha profesión. Se trata de Jake Fischer (Ashton Kutcher).
Élite en academia. Se trata de un programa de élite que convierte, a los aspirantes, en los mejores nadadores para el rescate en el mar. Ninguno rescata matrimonios, por lo que la vida familiar de Ben se ahoga en dificultades, mientras el joven Jake encuentra a la chica encantadora para él, una maestra que huye del compromiso amoroso, llamada Melissa.
Lo que hay en juego. Tanto el instructor como los jóvenes estudiantes saben lo que está en juego: que algún día, esos muchachos tendrán que tomar decisiones muy difíciles, se verán obligados a escoger entre quién muere y quién sobrevive en un desastre marítimo. Se trata de combinar la nobleza de esta profesión con el sentido común en una situación límite, el talento y el don natural con la compasión. Se trata de cometer los menos errores posibles.
Algún día. El proceso es duro, es excluyente en cuanto que no todos pueden pasarlo, incluso los más desarrollados físicamente quedan afuera de esa Academia y de sus rigores. Algún día estarán en el mar.
Juntos en Alaska. Mientras entrenan, lo que no saben los protagonistas de esta historia es que tendrán que trabajar juntos en un rescate. Se trata de una misión muy peligrosa en las turbulentas y peligrosas aguas, terroríficas, del mar de Bering, en Alaska, donde Jake tendrá que poner en práctica todo los que ha aprendido y su instructor, Ben, todo aquello que les ha enseñado a sus muchachos.
Cine de acción. No hay duda que los mejores momentos de esta película, Guardianes de altamar , son los de acción, con olas encrespadas a pura computadora y todos los trucos que hagan más intensos los distintos momentos de la aventura. Hay un par de rescates que son memorables en su filmación, de ahí la tensión por momentos, ahora sí, ahora no, al rato sí, al rato no: entretenimiento puro y no siempre. wvenegas@nacion.com