Televisión

'Game of Thrones': Repaso de 'Eastwatch', episodio 5 de la temporada 7

Se podría correr el riesgo de creer que Eastwatch ha sido el capítulo más "tranquilo" de la presente temporada de Game of Thrones. Es cierto que las escenas épicas de combate quedaron para semanas venideras, pero lo visto este domingo bien pudo incluir la pista de información más importante que se ha revelado este año a los fanáticos de la serie.

En adelante encontrará abundancia de detalles sobre lo mostrado en Eastwatch, el sexto capítulo de la sétima temporada de Game of Thrones, emitido por HBO en todo el mundo la noche del domingo 13 de agosto. Si aún no lo ha visto (a veces pasa, lo entendemos), mejor abandone la lectura, pues los spoilers están a la orden.

El episodio comenzó justo donde quedó una semana atrás, con Dany y Drogon aniquilando a las fuerzas Lannister y Tarly que volvían de la conquista de Highgarden. Jaime Lannister y Bronn sobreviven a su caída al agua y escapan para ir con las malas noticias donde Cersei.

A los soldados Lannister que escaparon la barbacoa, Daenerys les da la opción de declararle su lealtad o morir. La mayoría de la tropa decide hincar la rodilla (felicidades, Dany, al fin alguien te hizo caso), y los que dudaban se convencieron en segundos tras ver a Drogon carbonizar a Randyll y Rickon Tarly.

Mientras tanto, Tyrion, cuyas acciones como consejero van a la baja, se ve frustrado ante la determinación de Dany por cumplir sus amenazas y no perdonarle la vida a los desafiantes Tarly.

Dany, Drogon, Jon... ¿y Jorah?

De regreso en Dragonstone, Drogon aterriza cerca de donde Jon Snow mastica sus planes y, para sorpresa de todos, el dragón se acerca al Rey en el Norte y se deja acariciar por él.

Dany, aún más intrigada y atraída (presumimos), entabla de nuevo conversación con Jon pero el momento se pierde cuando de la nada aparece Jorah Mormont para ponerse de nuevo a los servicios de su soberana. El receloso cruce de miradas entre el caballero y Jon es incómodo, por decir lo menos.

"Amor" en la casa Stark

En Winterfell, el amor hacia el ausente rey Jon no abunda, y Sansa poco hace por calmar a los señores que sugieren que ella sería una mejor soberana. Arya, que no se guarda nada, confronta a la hermana mayor sobre sus ambiciones políticas.

La pequeña Stark podrá ser una guerrera formidable, pero en el juego de tronos le falta la experiencia que Sansa ya maneja y, por eso, no entiende cuando la pelirroja le explica sus esfuerzos diplomáticos para mantener la paz.

Las fricciones entre las hermanas, que estaban presupuestadas, se ven alimentadas por la gasolina de Littlefinger, quien siempre dos pasos adelante, idea una trampa para Arya. A sabiendas de que la joven desconfía de él, Lord Baelish la guía a descubrir una comunicación que Sansa envió a su hermano Robb temporadas atrás y que, fuera de contexto, no habla nada bien de ella.

Si bien el papel se mostró apenas un par de segundos, ya Internet reveló en amplitud su contenido: es un mensaje redactado tras la muerte del rey Robert Baratheon, en la que le pide a Robb que los Stark declaren su lealtad al nuevo rey Joffrey.

Quienes seguimos la serie sabemos, a diferencia de Arya, que el mensaje fue redactado en un momento terrible para Sansa, tras la muerte de su padre y a merced de las manipulaciones de los Lannister.

Mientras tanto, Bran está en lo suyo, espiando al ejército de muertos vivientes que avanza hacia Westeros. Cuando el Rey de la Noche se percata del vuelo cercano del cuervo, Bran vuelve a su cuerpo y lanza a estas aves sobre todo el continente con mensajes de alerta sobre la cercanía de los zombis a Eastwatch-by-the-Sea, el último fuerte de El Muro ubicado en el punto en que la gran barrera termina en el mar.

El club de lectura de Sam y Gilly

En Oldtown, Samwell crece en frustración ante la falta de buena fe de los maestros frente a los pedidos de ayuda de Bran y sus propios relatos del peligro inminente que marcha hacia el Muro.

Sin saber que su padre y hermano fueron ejecutados por Daenerys, Sam decide que ya nada más puede hacer ahí y abandona la Citadel junto a Gilly y el bebé Sam, presumimos que de vuelta al Norte, no sin antes hurtar libros y otros textos de la sección prohibida de la biblioteca.

La gran revelación viene antes de la partida de la familia, cuando Gilly –en sus clases autodidactas de lectura– menciona a leer un viejo manuscrito que el príncipe Rhaegar anuló su primer matrimonio y se casó, secretamente, en segundas nupcias con otra mujer en Dorne.

Sam, al borde del colapso nervioso, hace un berrinche ante aquel y otros datos de aparente insignificancia, sin percatarse que es la aparente confirmación de que Rhaegar Targaryen y Lyanna Stark se casaron legalmente, lo que le daría a su hijo (Jon Snow) todo el derecho a reclamar el Trono de Hierro, incluso por encima de su tía Daenerys. Tremendo bombazo.

Los Lannister Brothers

El cuervo de Bran también llega a Dragonstone, donde Jon informa a todos de que debe volver al Norte para afrontar lo que viene.Dany, si bien ya cree en él, dice que no puede apoyarlo pues significaría dejar la victoria militar al alcance de Cersei.

Tyrion hace ver la necesidad de una tregua con los Lannister para enfrentar la verdadera amenaza y se ofrece para ir a King's Landing a tratar de convencer a Jaime.

El encuentro entre los dos hermanos es breve y ácido. Tyrion le da a Jaime los términos de la propuesta y este a su vez la transmite a Cersei, quien ya estaba al tanto de la cita en el sótano de su castillo (no se le va una).

La reina, que hace su propia lectura de la situación, se muestra abierta a una eventual negociación con la Reina de los Dragones, desde luego que con el ánimo de buscar alguna ventaja y guardándose algunas cartas bajo la mesa.

Además, le deja ir a Jaime la noticia de que serán de nuevo papás (y tíos a la vez, o algo así) y que, en esta ocasión, no tendrán que ocultar que aquel hijo es fruto del incesto entre hermanos. Todo esto es demasiado enredado, incluso para Jaime, que no sabe bien cómo entender bien su nueva paternidad.

La revelación del embarazo de Cersei coincide (no inocentemente) con el regreso a la serie de Gendry, el bastardo hijo de Robert Baratheon y otro recurrente aspirante al trono en las teorías de los fanáticos de la serie. A pedido de Ser Davos, Gendry abandona su escondite y marcha junto a él a ponerse a las órdenes de Jon, con quien entabla una inmediata amistad, reflejo idéntico de la camaradería que existió entre Robert y Ned Stark.

La serie no tiene tiempo ya de grandilocuentes presentaciones, por lo que Gendry se reintroduce en la historia sin mucha vuelta, listo para la acción y armado con un magnífico martillo de guerra, similar a la mítica arma con la que su padre derrotó a los Targaryen.

Los 7 Magníficos

¿Cómo convencer a Cersei de que los muertos vivientes son reales? Pues mostrándole a uno, desde luego. La sugerencia de Tyrion, por disparatada que suene, tiene sentido y lleva a Jon a conformar un cuerpo élite con la misión de adentrarse más allá del muro, encontrar al ejército del Rey de la Noche y capturar a uno de sus reanimados integrantes.

Jon deja Dragonstone (para tristeza de Dany), acompañado de Davos, Gendry (urgido de acción) y Jorah (otro fanático de las causas perdidas), y en Eastwatch recluta a Tormund, quien se lamenta que Brienne no sea parte de la excursión.

En ese castillo están prisioneros los tres amigos: Sandor Clegane, Beric Dondarrion y Thoros de Myr, quienes también tienen sus motivos para marchar al Norte. Con una causa en común y litros de mala sangre entre todos, aquel disfuncional escuadrón cruza el Muro y camina de frente a una armada de cadáveres y un futuro incierto.

Algunas anotaciones al margen:

- Jorah puede darse con la piedra filosofal en el pecho después de que Dany le brindara ese tierno abrazo. El eterno enamorado de la reina ya debe hacer aceptado que la etiqueta de "mejor amigo" ni lus unguentos de Sam se la quitan.

- Bronn no solo resultó el mejor jinete de los Lannister, sino también su campeón de natación y buzo a puro pulmón. El verlo salir del agua con Jaime a cuestas, como a 50 metros de donde se habían sumergido, fue quizá el momento más divertido de la temporada.

- Si Cersei está embarazada de Jaime, ¿en qué queda su promesa de matrimonio con Euron Greyjoy? El psicópata rey de los piratas algo tendrá qué decir al respecto.

- El ritmo acelerado que lleva la trama hace que los guionistas le pasen por encima a detalles que bien antes pudieron implicar complicadas explicaciones, y nosotros, encantados con las escenas de acción, no reparamos en esos detalles o igual nos hacemos de la vista gorda. Solo por el gusto de caer mal, este es un recuento de preguntas que quedaron sin respuesta esta semana:

¿Cómo contactó Tyrion a Bronn para agendar la reunión con Jaime?

¿Qué pasó con los soldados Lannister que se sumaron a regañadientes a las filas de Danny? ¿Se mudaron a Dragonstone?

¿Y Theon, no era que estaba en Dragonstone?

¿Missandei tiene días libres?

¿Es Qyburn el ginecólogo de Cersei?

¿Cómo es que Jorah es el primer adulto en curarse de greyscale y nadie parece interesado en preguntarle cómo lo logro? Que Tyrion y Varys, que tanto saben, no mostraran el mínimo interés en el tema es absurdo.

¿Cómo es que Davos y Tyrion vuelven al bote al mismo tiempo, si al separarse no se pusieron de acuerdo en nada?

¿Dónde estaba Lyanna Mormont para defender, como siempre, el honor de Jon Snow?

Semana libre: Theon, Yara, Euron, Grey Worm, Brienne (siempre presente en los pensamiento de Tormund), Missandei y Podrick.

Muerte de la semana: Randyll y Dickon Tarly: se veía venir. El padre y el hermano de Sam se aliaron con los Lannister y traicionaron a los Tyrell, echándose encima un conflicto de lealtades que flaco favor les hizo tras ser derrotados por Daenerys.

La reina les dio la opción de hincarse ante ella o morir. El padre decidió someterse a la ejecución, aunque no presupuestó que su hijo y heredero seguiría sus pasos. ¿Nobleza o estupidez? En todo caso, con Sam como único varón sobreviviente de los Tarly, su destino podría tornarse aún más interesante y complejo.

Lo que viene: El penúltimo episodio de la temporada tradicionalmente es el más intenso, algo ya difícil de superar este año. Jon y su banda se enfrentarán a espadazos con los muertos vivientes y es poco probable que todos logren salir vivos de esta. Más vale armarse bien, que este capítulo merece verse con la máxima calidad posible.

Víctor Fernández G.

Víctor Fernández G.

Jefe de información de Entretenimiento. Ingresó al Grupo Nación como periodista de espectáculos al diario Al Día en 1999 y luego pasó a La Nación y al periódico juvenil Vuelta en U, del cual fue su director. Graduado de la Universidad de Costa Rica.

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