Gloriana Corrales. 8 junio, 2016
¿Coincidencia? Josephine Gillan actúa como prostituta en Game of Thrones , pero también lo era en la vida real.
¿Coincidencia? Josephine Gillan actúa como prostituta en Game of Thrones , pero también lo era en la vida real.

Para conquistar el éxito en la industria pornográfica, no es requisito indispensable tener unas pulidas técnicas actorales. Sin embargo, en ese mercado hubo actores cuyo talento luego fue reconocido por los estudios de cine y televisión comercial.

Uno de esos talentos es Josephine Gillan, quien interpreta a la prostituta Marei en la serie de HBO Game of Thrones.

En una entrevista concedida al Daily Mail, Gillan reveló que ese rol secundario la salvó de la pornografía y de la prostitución en la vida real.

“Estaba trabajando como prostituta y al mismo tiempo, participando en filmes para adultos, usando el nombre Sophie O’Brien, cuando vi un anuncio en Internet en donde se buscaban actrices en la industria fílmica”, dijo.

La producción buscaba mujeres jóvenes con senos naturales, sin tatuajes y que estuvieran dispuestas a ser filmadas al desnudo.

“Inmediatamente envié una foto. Me respondieron que me querían para un papel y yo estaba muy emocionada por la oportunidad de actuar de verdad. Pero no tenía idea de lo mucho que cambiaría mi vida”, relató.

La actriz confesó que durante su niñez, fue puesta bajo el cuidado de un amigo de la familia, quien le habría proporcionado marihuana y alcohol a los 12 años y que se convirtió en adicta a los 14. Dos años más tarde, dijo, esa persona la habría violado y habría cobrado a varios de sus amigos por tener relaciones sexuales con ella.

Hasta ahora, Gillan ha aparecido en seis episodios de la serie y ya firmó un contrato para la sétima temporada.

Más desnudos. El de Gillan no es un caso aislado, pues otros actores admiten haber incursionado en la pornografía.

Supervivencia. Stallone cobró $200 por dos días de filmación. AP
Supervivencia. Stallone cobró $200 por dos días de filmación. AP

Uno de los más conocidos es el de Sylvester Stallone. Seis años antes de convertirse en Rocky, la desesperación por conseguir un trabajo lo llevó a aceptar un papal en el filme de bajo presupuesto Party at Kitty and Stud's. En dos días, ganó $200, según admitió en 1978 a la revista Playboy.

Otra de las grandes estrellas que se atrevieron a mostrar su cuerpo al desnudo fue Cameron Díaz. Antes de alcanzar la fama con La máscara, la rubia posó para el fotógrafo John Rutter, quien decidió filmar un video por si las imágenes no funcionaban.

Años después, Rutter chantajeó a la actriz e intentó vender el video a una productora de pornografía bajo el título She’s No Angel (Ella no es ningún ángel). Díaz interpuso una demanda y consiguió detener la transacción. Sin embargo, algunas imágenes se filtraron y aún circulan en Internet.

Durante su juventud, el conservador y católico Arnold Schwarzenegger también se fotografió desnudo para la revista After Dark, dirigida a público gay.

Antes de La máscara . Díaz posó para fotos sadomasoquistas. AFP
Antes de La máscara . Díaz posó para fotos sadomasoquistas. AFP

Otra de las caras conocidas que incursionaron en la escena erótica fue David Duchovny (Expedientes secretos X), quien fungió como presentador de la serie Red Shoe Diaries y actuó en algunos episodios. Años más tarde, admitió ser adicto al sexo.

Esa misma serie, distribuida por Playboy Entertainment. contó con la participación de Matt LeBlanc, de Friends. Por eso, la escena en la que se descubre que Joey Tribbiani tuvo un papel secundario en una película porno era una parodia que hacía alusión a un capítulo en la vida de LeBlanc.

Jackie Chan, por su parte, intentó mantener en secreto su participación en una de las escenas de la cinta All in Family, antes de convertirse en uno de los grandes maestros de las artes marciales en el cine.

“Tuve que hacer de todo para sobrevivir, pero no creo que sea algo tan importante, incluso Marlon Brando tuvo que desnudarse en sus películas”, declaró años más tarde en una entrevista para la revista Hong Kong Media. “Por aquel entonces, las películas porno eran mucho más conversadoras que las películas actuales”.