Esto es lo que se escribió en la revista FilmAffinity , a propósito del estreno de la película Arthur y los minimoys (2006), dirigida por el francés Luc Besson.
Copiamos textualmente: “ Arthur y los minimoys es el mayor proyecto de animación creado en Europa, es el resultado de trabajo durante 5 años de más de 200 animadores y la inversión de 65 millones de euros; la película combina animación con imagen real; el universo minimoy con el mundo de los humanos: en él viven Arthur (Freddie Highmore) y su abuela (Mia Farrow)”.
Encanto. Esa mezcla de animación con mundo real (imágenes reales) está llena de encanto, para dar una cinta infantil y familiar (los adultos se van a sentir muy bien, por igual), todo resulta tan saludable como entretenido.
Emocional. Si hablamos de una cinta emocional desde sus imágenes, también debemos aclarar que se trata de un filme que no desprecia en nada, nada de nada, la calidad narrativa: la estructuración del relato es la de un buen cuento de hadas (el mundo de los minimoys ).
Con respeto. No hay duda: Arthur y los minimoys es un largometraje hecho, por parte de Luc Besson (guionista, además de director), con mucho respeto por la inteligencia de los niños, sin tratar a los infantes como estúpidos.
De esa manera, tenemos una película espléndida en su narración y sugerente como propuesta visual. Es espléndida también por mágica, por su eficacia para dar ternura en el espectador desde sus personajes. Cuando hay personajes inolvidables: los minimoys.