Nuevamente el director inglés Ridley Scott, nacido en 1937, regresa al cine con un tema épico. Lo épico es parte no solo de su gusto, sino también de su arte, desde que nos diera Los duelistas (en 1977). Esta vez, se trata de la película Cruzada (2005), que se exhibe desde hoy en Costa Rica, como parte de su estreno mundial.
Ridley Scott pretende incorporar este filme a la lista de su valiosa filmografía, donde destacan títulos como: Alien, el octavo pasajero (1979), Blade Runner (1982), Leyenda (1985), La sombra del testigo (1987), Thelma y Louise (1991), La conquista del Paraíso (1992) y Gladiador (2000). Como ven, no es poco para este director venido del mundo de la publicidad, lo que a veces es notorio en algunos de sus largometrajes.
Desde el año 2000, Ridley Scott mantiene una relación sentimental con la costarricense Giannina Facio, quien se da sus pequeñas apariciones en escena, como también sucede en esta ocasión con Cruzada . Aunque, el peso de esta cinta lo lleva un actor catapultado por su personaje de Légolas en la trilogía recreadora del Anillo: Orlando Bloom.
Este joven histrión da vida a un chaval francés, quien llega a disipar su fe con la pérdida de su familia. Su destino inevitable es el de ser caballero, nombrado por su padre, un cruzado al servicio del cristianismo en la época medieval: sucede en el año 1186. En ese momento, con pretextos religiosos, se libraba una guerra injusta contra reinos que no eran cristianos, atacados y saqueados constantemente.
En Jerusalén, los cristianos con los musulmanes han logrado cierta convivencia que hace posible la paz, tregua durante la segunda y tercera cruzadas. No todo es duradero, y nuestro joven caballero se ve entre el amor a una princesa y su deber como hidalgo ante fuerzas opresoras. Lo exótico del amor choca con lo épico de las guerras propiciadas por el catolicismo.
Con Orlando Bloom actúan Jeremy Irons, Liam Neeson y Eva Green. Con ellos se recrea esa época de paz precaria, gracias al rey cristiano Balduino IV (Edward Norton), aconsejado este por Tiberias (Irons). Si la paz es endeble, es por culpa del fanatismo, las envidias y los celos que siempre están presentes entre los cruzados, quienes recibían indulgencias papales. El filme sugiere la tolerancia entre culturas distintas: entre una Europa oscura y un Oriente colorido. La moraleja tiene vigencia.