Su agenda es similar a la de su competidor Giros; sin embargo, en Buen día se construye hacia la audiencia, desde el uso o afectación en relación con los televidentes. Rara vez se percibe un tema sacado de la manga o fuera de lugar. Las réplicas de los presentadores a los temas se basan en el uso o experiencia de los mismos, sus gustos y preferencias. Esto los construye como personajes cercanos, desmarcándose así de la pretensión de validar un tema con poca retórica.
La información pregrabada se usa en ocasiones para ilustrar las entrevistas, sirve de prefacio. Algunas entrevistas se tornan cansadas y largas, sobre todo con especialistas. La diferencia acá radica en que la participación del público mediante el teléfono es más oportuna y rápida. Esto lucha contra el tedio; sin embargo, se vuelve cansino.
Existe un avance de la información del noticiero de mediodía, que incluye tránsito y otras noticias de manera rápida y precisa. De igual modo ayudan a darle seguimiento a los temas a lo largo del día y que la audiencia siga la información.
Buen día padece los mismos yerros de realización que Giros. Este es un programa muy dinámico, con un ritmo bueno, es difícil aburrirse con el tratamiento de la información. Sin embargo, la cantidad de gente en el set según la sección, atenta contra la transferencia de la información; de igual modo el cotilleo se convierte en un atentado contra la comunicación mediante la pantalla.
Un ejemplo de esto es en la cocina: tres personas observan y hablan, algunas veces entre sí. A esto se le suma Edgar Silva que viene a servirse café. La pregunta acá es clara: ¿cuál es el objetivo de Buen día? ¿Reconstruir el ambiente de casa en la mañana o comunicar informaciones útiles en la casa de manera provechosa? El ambiente de casa se siente, pero no hace falta entorpecer el aspecto de comunicación con estas pequeñas representaciones.
Al igual que en Giros, la cantidad de personas en la cocina causa “camarazos” como gorras, camarógrafos o luces fuera de lugar. La dinámica en set está regulada desde que este se diseña, al cambiar estas necesidades, o no tomarlas en cuenta, suceden estos errores de realización.
Sin embargo, uno de los puntos altos de Buen día es la búsqueda de espacios nuevos en el set, para realizar tiros de cámara que saquen el provecho del plató.
Hay construcción de la información en el aspecto visual; el mejor ejemplo es en la sección de cocina, donde se apoya el proceso con indicaciones de ingredientes de manera oportuna. Además, las informaciones conexas como tips se marcan de manera visual en la pantalla. Esto habla de una realización meditada y pensada en servir, no solo sostener.
Buen día se mueve muy cerca de Giros; sin embargo, la gran diferencia es la construcción de consejos y procesos hacia la audiencia, no se queda solo en mostrar sino que se intenta explicar. Resalta sobre todo la sección de manualidades, donde queda clara la construcción de esta información de procesos explicados. Usted puede darle una mirada a Buen día y corroborar por mano propia si lo que ofrece es de utilidad en su vida. Véalo y juzgue por usted mismo.