Presunción. Esa Academia presume de tener 137 años de excelencia militar, porque los militares creen mucho en eso, también en la dureza de la disciplina más férrea. El problema es que Jake es un chico corriente, que no pinta para soportar la presión y el estilo de mando de una academia militar, menos la de Annapolis. Jake es un novato, como se dice en Costa Rica: está muy pollito.
Sueños cumplidos. Sin embargo, Jake no tiene nada que perder y se atreve a soportar la presión de Annapolis. Todavía aumenta el reto, por lo que decide formar parte del durísimo campeonato de boxeo del ejército. Es un torneo de boxeo conocido como Campeonatos de la Brigada. Es en este momento en que él debe enfrentarse a su rival en Annapolis, el lugarteniente Midshipman Cole (encarnado por el actor Tyrese Gibson).
Como lo dice el boletín. De toda esta trama, al final sucede lo que se explica en el propio folleto de prensa de la película Annapolis, donde se lee: "Al final, Jake logra sus objetivos, como hacer que su padre se sienta orgulloso de él, que su lugarteniente le tenga fe, defiende a sus compañeros novatos y, sobre todo, logra forjarse un mejor futuro"; Jake es parte se ha convertido, de cuerpo entero, en uno de esos tipos que desafían al destino y se ha convertido en uno de los pocos aceptados en Annapolis, junto con algunos hombres y mujeres de una minoría muy selecta de Estados Unidos. La película Annapolis retrata ese triunfalismo.
Bienvenidos. Cada año, aproximadamente cincuenta mil jóvenes de ambos sexos solicitan ingresar a la Academia Naval de los Estados Unidos en Annapolis (puede escribirse Anápolis, en español). De esa cantidad de solicitantes, solamente 1.200 son aceptados, se trata de los mejores, dicen. Sin embargo, muchos renuncian en el camino por el implacable trato militar, todo con el afán de hacer soldados élite del ejercito estadounidense.
Ella entrena boxeadores. La presencia femenina está con la actriz Jordana Brewster, como Alí, boxeadora.