
La actriz costarricense Daniela Marín Navarro, con la mezcla de emoción y nerviosismo natural al histórico logro que acababa de conquistar, tomó el micrófono al ser galardonada en el Festival de Cine de Cannes y pronunció un emotivo discurso.
Marín ganó el premio a mejor actriz de la competencia Un certain regard (la segunda en importancia del festival francés), junto a la también tica Mariángel Villegas y la mexicana Marina de Tavira, por las interpretaciones de las tres en el filme Siempre soy tu animal materno, de la cineasta nacional Valentina Maurel.
Tras una cómica confusión entre ambas al tomar el micrófono, la directora cedió la palabra a la actriz, quien no escondió su alegría y aprovechó para agradecer a las personas involucradas en la producción.
“Fue un trabajo duro. Y estuvimos juntos todo el tiempo, y eso es lo que importa, porque estábamos defendiendo la misma cosa, que era el corazón de la película y de la historia. Y quiero agradecer a Valentina también, porque, me voy a emocionar, ella confió en mí una y otra vez”, expresó la artista nacional.
“Gracias por darme la confianza y la seguridad para poder actuar de la manera en que lo hago y por ser mi escuela, mi maestra, mi compañera de trabajo y, sobre todo, mi amiga. Lo voy a decir, porque tengo que decirlo, que esta es una película sobre la maternidad y sobre los vínculos familiares, así que le voy a agradecer a mi mamá porque... ¡te amo, mamita preciosa!”, concluyó Marín.
En Siempre soy tu animal materno, Daniela interpreta a Elsa, una joven que regresa a Costa Rica tras estudiar en Bélgica para reencontrarse con su familia. A partir de este retorno, la película profundiza en las complejidades de las relaciones filiales y en las diversas experiencias de ser mujer en las distintas etapas de la vida.
La intérprete nacional ya había hecho mancuerna con Maurel en el filme Tengo sueños eléctricos, que le valió a Marín ser premiada en el festival de Locarno 2022.


