
Katrina Wolf-James pensó que había tomado una decisión definitiva. En diciembre de 2023, tras dar a luz por cesárea a su segundo hijo, esta mujer de 29 años, residente de Ohio, Estados Unidos, optó por una ligadura de trompas. El procedimiento fue claro: los médicos extirparon los conductos y, al finalizar, le mostraron que todo había salido según lo previsto.
En setiembre del año siguiente, los síntomas la desconcertaron. Mareos, cansancio prolongado y una intuición que no lograba explicar la llevaron al médico. Allí, recibió una noticia que no esperaba ni consideraba posible: estaba embarazada otra vez.
Luego de que le realizarán las pruebas necesarias, los especialistas le confirmaron la noticia, estaba embarazada nuevamente, a pesar de que le habían extirpado los conductos del sistema reproductor femenino que conectan con el útero.
Al escuchar los resultados de los análisis, Katrina no podía entender de qué manera el óvulo pudo trasladarse desde el ovario hasta el órgano muscular que se ubica en la zona de la pelvis, entre la vejiga y el recto.
De acuerdo con lo expresado por la estadounidense en algunos medios locales, cuando su ligadura de trompas terminó los médicos le mostraron los ductos cortados, por lo que no encuentra una explicación para su estado de gestación.
La mujer también señaló lo extraño e increíble que le parecía su caso, ya que, en un inicio, pensó que todo era consecuencia de algún alimento que le había caído mal, en vista de que días atrás estuvo ingiriendo comida rápida.

Además, destacó que por varias semanas su suegra insistió en que sus síntomas eran completamente de embarazo, pero que ella siempre le recordó que no era médicamente posible por su cirugía, por lo que decidió ignorar la idea.
Si bien la ligadura de trompas es considerada un método anticonceptivo efectivo, con un 99 por ciento de éxito, las probabilidades de quedar en estado de gestación siguen siendo un hecho, aunque es poco común.
Frente a esto, la joven mencionó que, pese a que todo estaba sellado y cauterizado en su sistema reproductor, el bebé buscó la manera de llegar al útero sin importar las condiciones y la sorpresa que sería para todos.
Actualmente, se sabe que Katrina está esperando una pequeña niña, a la que llamará Eleanor, y aún guarda la esperanza de descubrir de qué manera el óvulo fue fecundado en las trompas de Falopio para luego implantarse en el órgano muscular.

