
Tocarse las bolsas y percibir que no está el celular, es motivo de un susto que pone pálido a cualquiera. Por eso, a casi nadie medianamente cuerdo se le ocurriría dejar abandonado, de forma intencional, su teléfono en un lugar público.
Sin embargo, un tiktoker decidió tentar a la suerte y hacerlo. Se trata del creador de contenido irlandés John Nellis, quien ha cosechado más de 1,5 millones de seguidores por sus videos que mezclan humor y fútbol.
LEA MÁS: Un sacerdote se niega a bautizar a estos ‘bebés’, descubra aquí el porqué
El influencer visitó recientemente Arabia Saudita para ser espectador de un partido del Al-Nassr, equipo en el que juega Cristiano Ronaldo. En la previa del encuentro realizó su peculiar experimiento.
“Voy a dejar mi teléfono afuera del estadio. ¿Estará ahí cuando termine el partido?”, se preguntó al iniciar el video, que ya cuenta con más de 2.2 millones de vistas en tan solo dos días.
John dejó sobre el asiento su celular, que tenía una foto de Cristiano Ronaldo cuando jugaba en el Real Madrid de fondo de pantalla, y se fue. Primero se sentó sobre otro banco, a unos metros de distancia, y se puso a mirar cómo la gente pasaba sin darse cuenta de que su dispositivo estaba sin cuidado.
“Después de 10 minutos seguía ahí, así que decidí entrar al estadio”, dijo el tiktoker, que fue grabando todo su ingreso hasta acomodarse en las tribunas para ver el partido de fútbol.
Cuando el árbitro pitó el final del partido, John no decidió ir a buscar su teléfono de inmediato, sino que se propuso antes pasear por las instalaciones del lujoso estadio.
LEA MÁS: ¿Recuerda a la ‘adolescente más peluda del mundo’? ¡Vea cómo luce hoy a sus 25 años!
Tres horas después de que dejó su teléfono, el usuario volvió hacia el banco en las afueras de la cancha y allí estaba, en el mismo lugar donde lo había dejado. El tiktoker tomó su celular y sonrío a la cámara asombrado por el resultado de su arriesgada prueba, que se volvió viral.
Cabe destacar que, en Arabia Saudita, el robo se considera un delito grave y está regulado por la ley islámica (Sharía), que establece castigos severos que pueden incluir prisión, multas, deportación (para extranjeros) o medidas discrecionales determinadas por el juez.


