
35 bailarines de la compañía Russian Classical Ballet presentarán, por primera vez en Costa Rica, el ballet completo de El lago de los cisnes , del compositor Piotr Ilich Chaikovski (1840 – 1893).
Así lo confirmó ayer Cecilia Chavarría, vocera de Interamericana Producciones, productora encargada de traer a los artistas. El espectáculo se verá a las 5 p. m. y a las 8 p. m., del 1.° y 2 de junio, respectivamente, en el Teatro Nacional.
El Russian Classical Ballet es una compañía dirigida y creada por Evgeniya Bespalova, y conformada por bailarines que estuvieron en el reputado elenco del Ballet Bolshoi, en Moscú, y del Teatro Mariinsky, en San Petersburgo.
Patricia Carreras, directora de la Escuela de Ballet Clásico Ruso, calificó la visita de esta compañía como una oportunidad única. “Es una compañía rusa, es imposible que sea mala. En Rusia, el nivel es de bueno a maravilloso, excelente. Pueden estar seguros que malo no será, es una buena compañía. Todos los bailarines rusos son maravillosos, técnicamente hablando”.
Sin embargo, lo más importante para Carreras es que esta compañía viene para presentar los cuatro actos de El lago de los cisnes . “¿Cuántas veces vemos ballets completos en el país? Nunca, de hecho no hay temporada de ballet , por eso es que este tipo de espectáculos son tan importantes”, valoró.
¿De qué trata?. El lago de los cisnes , presentada por primera vez en el Teatro Bolshoi en 1877, se basa en una historia que entrelaza el amor, la magia y la lucha entre el bien y el mal.
La obra comienza cuando el príncipe Sigfrido celebra, junto con campesinos y su tutor, sus 21 años en los jardines del palacio. El festejo es interrumpido por su madre, la reina, quien le recuerda que al día siguiente tendrá su fiesta de cumpleaños, momento en el que deberá de escoger a su futura esposa.
Sigfrido, triste por tener que casarse por obligación y no por amor, se va de cacería esa noche con sus amigos. Él se separa del grupo, se dirige a un lago y allí encontrará a unos cuantos cisnes.
Cuando ya estaba dispuesto a matarlos, uno de esos animales se convierte en una bonita muchacha, quien es la princesa Odette. Los dos se aterrorizan, pero luego ella le explica el motivo de su mutación: el malvado Von Rothbart le hizo un terrible hechizo que la convierte en cisne de día y le permite ser mujer en la noche. Lo único que rompería tal embrujo es que un hombre, que nunca haya amado antes, le declare su amor.
Tras esa conversación, ambos quedaron totalmente enamorados, pero parecía ser un amor imposible. Esa noche pasó y llegó el día de la fiesta de Sigfrido.
En plena reunión, la mamá del príncipe le ordena que escoja a su futura esposa, a lo que él responde con un ‘no’. Sin embargo, Odile, hija del brujo Rothbart, irrumpe en aquel festejo disfrazada de la princesa Odette.
Apenas Sigfrido la ve, corre hacía ella y, sin saber que era una trampa del malvado, le pide que se case con él. Al jurarle amor eterno a Odile, ya no podría romper el hechizo de Odette.
Desesperado al ver el error que cometió, va esa misma noche al lago para contarle a la princesa lo que había sucedido. Ella cayó en cuenta: su destino era morir siendo un inofensivo cisne.
Sigfrido implora por su perdón y Odette accede. Su amor estaba latente; pero, para no permitir que Rothbart lo dañará, deciden reafirmarlo de una forma muy particular: ambos se suicidan al lanzarse al lago, con lo cual se rompió aquel terrible hechizo.
Patricia Carreras, directora de la Escuela de Ballet Clásico Ruso, aseguró que la coreografía es “maravillosa, porque transporta a la gente a otro mundo. Es perfecta, y la mejor forma para describir la belleza natural del ballet ”.
Las entradas para ver el espectáculo cuestan ¢16.000 en galería general; ¢20.000, galería primera fila; ¢26.000, palcos del primero al cuarto y palcos de platea; ¢36.000, palcos del quinto al décimo; ¢42.000, luneta; y ¢47.000, butacas. Saldrán a la venta a partir del 29 de este mes.
