
El expresidente Óscar Arias se mostró sumamente crítico contra el gobierno de Rodrigo Chaves y el partido Pueblo Soberano. En declaraciones dadas a medios, a las afueras de su centro de votación, el premio Nobel de la Paz señaló que, desde su perspectiva, tanto Chaves como el centro oficialista tienen intenciones antidemocráticas.
En primer lugar, Arias la emprendió contra la narrativa oficialista de que Costa Rica vive en una dictadura desde hace 70 años. “Es un discurso falso, demagógico, mentiroso; eso no es así”, dijo el exmandatario.
Seguidamente, afirmó que él nunca tuvo aspiraciones dictatoriales, las cuales sí nota en el chavismo.
“Yo nunca quise apoderarme del Poder Judicial, el Poder Legislativo, ni del Tribunal Supremo de Elecciones. Ni tampoco quise callar a la prensa, ni apoderarme de todas las instituciones descentralizadas que, sabiamente, el Consituyente creó”, aseguró.
Luego, el dos veces presidente de Costa Rica aseveró que detrás del plan de obtener 40 diputados y convocar a una Asamblea Constituyente, que se ha dicho explícitamente por parte de Laura Fernández, Pilar Cisneros y otras figuras del chavismo, se esconden pretenciones de perpetuarse en el poder.
“Todos los regímenes dictatoriales en Latinoamérica lo que hacen es crearse su propia constitución. Así lo hizo Augusto Pinochet (Chile), Daniel Ortega (Nicaragua), nuestro vecino salvadoreño Nayib Bukele y Jorge Rafael Videla en Argentina. Lo han hecho todos”, declaró Óscar Arias.
“Todos quieren tener su propia constitución. Este cuento de los 40 diputados lo han dicho abiertamente: ‘Necesitamos una constitución porque queremos reelección consecutiva’. No hay nada más ajeno al espíritu costarricense que reelección consecutiva”, añadió.

Sobre los contrapesos necesarios en la democracia, Arias afirmó que nunca buscó cambiar ni insultar a la contralora que ejerció durante su administración, a pesar de las diferencias que sostuvieron. El expresidente reiteró que las críticas y la molestia de diversos sectores deben ser aceptadas y contestadas con diálogo.
“¿Cuándo se ha sentado a negociar este presidente? ¿Con quién ha negociado? Él quiere imponer lo que piensa y cuando no se lo aceptan dice que hay que cambiar el sistema político, terminar con la separación de poderes, convocar a una Constituyente, sacar 40 diputados porque con 38 se puede reformar la Constitución”, cuestionó.
“Pero eso es impropio de un sistema democrático”, concluyó.

