
Un niño latino de 7 años vio a uno de sus compañeros ahogándose y, con la determinación y templanza que cualquier adulto se desea, terminó convirtiéndose en héroe al salvarlo con la maniobra de Heimnlich.
Sameer Santana es el nombre del niño que se lleva los aplausos en todo el mundo, al atender la emergencia que vivía otro de los menores de su clase, Jabril Brewstel, durante un refrigerio en la escuela Stephen Olney, en Estados Unidos.
El pasado martes 28 de abril, el pequeño recibió honores del alcalde de North Providence y del cuerpo de bomberos de esa comunidad por su actuación, y atendió al medio NBC 10 WJAR que dio a conocer su historiaDi.
Según informó el telenoticiario estadounidense, Brewstel se estaba atragantando con un pedazo de manzana y la maestra decidió pedir ayuda. Pero Santana no le dio tiempo a una posible tragedia y corrió a socorrer al niño de inmediato.
“Lo vi asfixiándose. Mi maestra me dijo que me calmara y que todos se sentaran. Ella dijo que iba a pedir ayuda. Y luego vine, corrí y le hice el Heimnlich”, relató el niño.
“Cuando estaba en kínder, me enseñó mi maestro de salud (la maniobra de Heimnlich)”, agregó Sameer sobre la técnica que aplicó heroícamente.

Con una tímida sonrisa, el pequeño, de origen latino, respondió que se sintió “bien y genial” al auxiliar a su compañero. Sameer llenó de orgullo y agradecimiento, no solo a las autoridades, sino también a sus compañeros, padres del niño que sufrió el incidente y el director del centro educativo.
Incluso, la propia madre del menor se mostró sorprendida por lo sucedido, pues desconocía que su hijo conociera la maniobra.
“Como alguien de siete años, realmente no esperaba que superia algo así, así que para mí fue solo un momento impactante. Realmente no tuve palabras”, aseguró Ciara Santana.
