
Por primera vez, la artista puertorriqueña Villano Antillano visitará Costa Rica para brindar todo su flow y potentes letras en concierto. Este evento, pactado para el próximo 24 de julio, se efectuará en el Club Pepper’s, ubicado en Zapote.
El espectáculo es exclusivo para mayores de edad y las entradas ya están a la venta en el sitio web www.starticket.cr. Se habilitaron dos localidades, General y VIP, y los boletos serán vendidos en dos fases.
La primera de ellas, Early Bird, tiene un costo de $55 en localidad General. Una vez se terminen las entradas disponibles para esta etapa, comenzará la venta de la segunda fase, Reef, con precios en General y VIP de $65 y $80, respectivamente. Los montos indicados no toman en cuenta cargos adicionales.
Para más detalles, puede consultar las redes sociales de Arrecife Costa Ric, productora del evento.
¿Quién es Villano Antillano?
Villano Antillano, cuyo nombre real es Villana Santiago Pacheco, es una de las voces recientes más distintivas y poderosas en la escena musical urbana de Puerto Rico. Fusiona el reguetón, el trap y elementos de la música caribeña, desafiando estereotipos y normas de género con su arte y líricas contundentes.
La carrera de Villano Antillano comenzó en 2019, abriéndose un espacio inicialmente en su país. Despegó a nivel internacional en 2022, cuando por recomendación de Bad Bunny grabó junto al productor argentino Bizarrap una de sus reconocidas Music Sessions.
No obstante, el éxito de su grabación con Bizarrap no la convirtió en artista de un solo hit. Ha logrado mantener una trayectoria destacada, colaborando con otros músicos de renombre como sus compatriotas Pedro Capó y Young Miko o la dominicana Tokischa.
Además de ser una estrella musical, utiliza su plataforma artística y alcance social para posicionarse contra estructuras de discriminación como la transfobia y el racismo. Villano Antillano, quien es una mujer trans, ha compartido abiertamente sobre su experiencia al transicionar.
“Desde los cinco o seis años yo lo sabía. Me acostaba por las noches y rezaba: ‘Papá Dios, cuando yo me levante en la mañana, quiero ser una nena’, eso no era y no es visto como ‘normal’, pero yo vivía en un ambiente hostil, uno que aún se percibe en el mundo. En ese entonces era en mi microambiente, que es Puerto Rico, en donde yo vivo y sobrevivo. Vivía bajo la tutela de mis papás, quiénes no me entendían, porque tampoco recibieron las herramientas para poder criar a una nena trans”, relató en una entrevista con el medio Vogue México.