Si algo le ha enseñado la vida a Vicentico es a encontrar el arte de la sencillez. ¿Quién podía haber tenido el coraje, y el bagaje, suficiente para hacer un cuarto álbum solito desvistiéndose de la seguridad que da esa numerosa familia suya que son Los Fabulosos Cadillacs (LFC) ?
Pues el cantante y compositor de Los Cadillacs hizo eso en
El Vicentico de hoy, el que tiene 46 años y tres discos que fueron un amplio abanico sonoro, creó un álbum ausente de vientos y percusiones, donde las canciones a
Armado, prácticamente, solo entre tres: Vicentico –que hizo de hombre orquesta–, Sebastián Schon y Cachorro López como productor , el disco se apoya en guitarras poderosas, sintetizadores y teclados
Este es un álbum transparente. Deja ver al Vicentico que tiene ángel para ser cantante melódico y popular. Al Vicentico lúdico que, con la dignidad que se espera de él, disfruta una canción que calzaría en una telenovela –
Ojo, que grabar esa canción de antaño es también confesión de una cosa: que sin ser seguidor de aquella figura famosa, la tenía bien pegada en su cabeza.
Esta vez Vicentico no anda escarbando en el dolor de la desigualdad social. Esta vez, Vicentico canta a la incertidumbre, quizás, de la muerte (
Sensorial. También así es el álbum. Vicentico parte de imágenes y sensaciones para armar canciones, como si todo fuera, de verdad, cosa de solo momentos.
Con el
En entrevista con
Ahora es otra la energía en mi caso de solista; estoy enfocado en la voz y en las melodías, en armar canciones para ser cantadas por un solo cantante. Esto no quiere decir que no haya una gran energía también en el escenario solo que mi trabajo como solista está enfocado en lo que yo tengo ganas de hacer, en lo que yo tengo ganas de cantar en este momento. Cuando somos los Cadillacs son muchas energías sumadas. Las dos formas me resultan bastante interesantes.
Venía ya con un embrión importante al estar girando con los chicos (LFC) , y hubo tanto cariño, que fue inspirador y decidí seguir adelante con mi disco. Venía desde hacía mucho pensando en cómo iba a ser este disco. No estaba cansado del
No fue agotador, fue un buen ejercicio en términos de composición. La mitad del disco la grabé en mi casa, y la otra mitad en un estudio cerca de mi casa, así que fue más una diversión.
Es cierto. Y nos dividimos el disco entre el productor (Cachorro López), Sebastián y yo que me las arreglo para tocar guitarras, teclados y baterías. Fue por una cuestión de gusto y de diversión.
Sí, un poco.
No me atrevo a decir que he evolucionado, pero sí a que a través de los años voy adquiriendo algún conocimiento extra sobre cómo hacer canciones, cómo tocarlas o cómo grabarlas. Con el paso del tiempo me doy cuenta que voy siendo más certero a la hora de escribir .
“Estoy más obsesivo con lo pongo en un disco; no podría dejar ahora cosas de más o o no podría poner una canción de la cual no estoy seguro. Los discos deben ser lo más cercanos a lo que quiero. Eso es un crecimiento. “
El proceso de grabación fue diferente a otros discos. No hice las canciones antes de grabar, las fuimos haciendo durante la grabación. En la mañana en mi casa me ponía a escribir y por la tarde iba al estudio de Cachorro y le mostraba lo que había hecho, las grabábamos y así íbamos encontrando las canciones del disco.
Su participación tiene más que ver con la evolución de la canción. El como me ayudo a terminar una canción es tan importante como la autoría misma.
Por ejemplo, el corte de difusión
Sí claro, realmente nos divertimos en este disco. Una premisa de cómo grabar este disco fue tomarnos todo el tiempo que fuera necesario; no ponernos una fecha para terminarlo. Los dos teníamos tiempo y ganas y aprovechamos eso, fue entretenido. Com vos decís: fue un juego.
Si sentiste eso, estás en lo correcto. La canción está hecha para eso, para que la gente encuentre el significado que le convenga. Yo tengo con esa canción un significado parecido al tuyo, solo que es tan íntimo y tan personal que me cuesta ponerlo en palabras. Por eso hice la canción, porque no tengo modo de explicar con palabras lo que siento en esos momentos en que la vida cambia y es importante solo para uno.
Melancolía no es la palabra que mejor me representa. La sensación que me da el disco es como de una alegría-triste. No soy una persona triste, vivo con mucha felicidad, pero siempre hay un anhelo por algo que produce una tristeza de raíz infinita.
No es un homenaje. Es que me fue inevitable grabarla. Estábamos con Cachorro buscando una canción medio tiempo y nos pusimos a dar vuelta por una rueda de acordes y recordé esta canción. Nunca fui seguidor de Palito, pero tenía esta canción metida en la cabeza y ¡me la sabía de memoria! Hicimos una versión solo por jugar y nos gustó.
Para mí fue lo mejor que pudimos haber hecho. Tocamos 20 años juntos sin parar y eso fue muy lindo, pero nos hizo bien saber que afuera de Los Cadillacs todos podíamos tener un mundo musical y su propia vida fuera del grupo porque siempre fuimos como una familia.
No. Ahora podemos tomar nosotros la decisión de cuando parar y lo hicimos ahora porque es importante para cada uno tener esos otros momentos para cuando volvamos a hacer cosas juntos sea siempre alegre.
Exacto. ¿Disueltos? Creo que a esta altura Los Cadillacs no se van a disolver jamás. Nos da mucho placer pensar en que tres o cuatro años podemos volver a hacer un disco importante y volver a tocar juntos. ¿Cuando nos volveremos a juntar? Eso se lo dejamos a la intuición y al azar.