La cantautora guanacasteca Guadalupe Urbina grabó su primer volumen del Cancionero Tradicional Anónimo de Guanacaste, titulado Sones de tierra caliente .
“Esta producción nace del deseo por conocer canciones antiguas y poder cantarlas”, dijo la artista.
El disco está conformado por 16 temas anónimos.
La producción de este trabajo tardó siete meses y es considerado por la misma compositora como un ejemplar muy significativo, ya que es la primera vez que graba en Costa Rica un disco exclusivamente de folclor.
En la producción les rinde homenaje a pueblos indios, blancos y negros de tradición agrícola y pescadora de la pampa guanacasteca.
Para hacerlo, la artista se nutrió de las experiencias de los habitantes de su tierra natal.
“Cuando me percaté, tenía mucho material que era la memoria de esa gente vieja de las comunidades que visité. Esta es la herencia cultural más profunda y auténtica que he recibido; por eso, sentí que era importante compartir esa memoria colectiva, que nos pertenece a todos aquí y ahora”, aseguró.
Así fue como, después de más de veinticinco años, nació este primer disco, que reúne diversos temas propios de nuestros pueblos.
Invitación. Para Guadalupe Urbina, uno de los objetivos de este trabajo es trasmitir la presencia y la riqueza de la cultura afrodescendiente en Guanacaste.
Cada tema es muy especial no solo por su antiguedad, sino porque forman parte de la tradición oral de los pueblos agrícolas y costeros del Pacífico.
Según ella, todo esto se ve reflejado en canciones de amor, despecho, humor, trabajo, religiosidad popular, cantos infantiles, de animales y cantos de frontera, ese lugar en donde Guanacaste y Nicaragua cantaron los mismos sones y zapateados.
“Allí es donde ha quedado con más fuerza la presencia y la riqueza que la raza negra nos da. Estas son las que arrancan los terrones que se bailaron a pata descalza , las que a través de su lenguaje nos entregan el verbo pulido, la emoción intensa, la vida y muerte, ilusiones y fracasos de la especie humana sobre la tierra. El cancionero encierra una literatura oral que ha marcado un estilo, ha hecho escuela en los artistas”, manifestó Urbina.
Esta producción se puede encontrar tiendas Vértigo, en Fundevi en San Pedro, Cartago y Tejar de El Guarco. También en Bazar Baby en Sardinal, la Posada de la Calle Real Liberia. Su precio oscila entre los ¢10.000 y ¢12.000.